Cristóbal Lezcano, dueño del supermercado La Bomba, siniestrado ayer en horas de la tarde y noche, dijo que no encuentra ninguna explicación acerca de lo sucedido en su local, hecho que tuvo un trágico desenlace con la muerte de dos personas.
En medio de lágrimas, Lezcano mencionó que todo se encontraba bien en materia de seguridad dentro de su local, y descarta que el incendio haya sido provocado.
“No sé lo que habrá pasado, pero siento la pérdida de un empleado y amigo”, señaló.
También refirió que una de las víctimas, de nombre Rubén Riveros (58), que era el encargado de los sonidos y las proyecciones en la pantalla gigante en el patio de comidas, fue su compañero de colegio, y además de funcionario era su mejor amigo.
Asimismo, dijo que se pone a disposición de los investigadores.