Por Sofía Masi | CIUDAD DEL ESTE
Siguiendo la queja de los vecinos del bar Nine, quienes reclamaron que el local genera su propio criadero de mosquitos, el equipo de “UH en tu barrio” conversó con el dueño del lugar, Carlos Samudio.
Dijo que los montículos de residuos en la parte trasera de su bar no son origen del local, sino de vecinos “inconscientes” que arrojan sus basuras allí.
“Nosotros pagamos mensualmente 550 mil guaraníes a una empresa privada de recolección de basura para que lleve nuestros residuos que juntamos en un contenedor. Un local de nuestro nivel no tendría por qué arrojar basura en el fondo”, manifestó mientras exhibía la boleta de pago a la empresa recolectora RC Servicios Generales.
Señaló que no le parece justo que los vecinos culpen a la gente del bar de contaminar la vereda, siendo que son los pobladores del lugar quienes no respetan la vereda.
Entre la basura se encontraban platos rotos, cáscaras de huevo, la mayoría de ellos eran residuos domésticos, al igual que botellas de bebidas alcohólicas. Ante esto, Samudio indicó que las bebidas que se hallan en el lugar, no son vendidas en el bar.
DENUNCIAS. Carlos Samudio, señaló que ya presentó su queja ante la Municipalidad de Ciudad del Este, por el hecho de que permanentemente debe limpiar la zona trasera por los residuos que otros arrojan.
“Voy a limpiar el lugar, plantar pasto y un cartel que diga prohibido arrojar basura. Espero que ellos también tomen consciencia y no nos estén culpando a nosotros cuando que no tenemos nada que ver”, finalizó.
El problema que se presentó alrededor del bar Nine en el área 1 de Ciudad del Este, es una situación frecuente en los barrios de la ciudad. Vecinos que se culpan entre sí por la basura, que se arroja ya sea frente o detrás de sus casas o en patios baldíos.
La parte trasera de Nine no es una vereda de material, sino pasto crecido parecido a un yuyal. Cuando existen predios en ese estado, se hacen propicios para la creación de “mini vertederos”.
Existe una ordenanza municipal que obliga a los frentistas a la construcción de veredas, pero la misma no es respetada. Tampoco la Municipalidad se encarga de ejercer un control riguroso para su cumplimiento.