Política

Dos procesados complican imagen del Gobierno

 

En su esfuerzo por elevar la imagen desgastada de su gobierno, el presidente de la República, Mario Abdo Benítez, tropieza en su mismo círculo con dos figuras cuestionadas y con alta sospecha de corrupción.

Los diputados oficialistas Miguel Cuevas y Ulises Quintana afrontan procesos judiciales de gran repercusión política que entorpecen la lucha del Gobierno por la transparencia y por recuperar la popularidad sumamente afectada de forma prematura.

Cuevas se planta frente a las obras del Departamento de Paraguarí mostrándose justo al lado del presidente.

Días atrás, ciudadanos del distrito de Acahay, denunciaron que el legislador de Añetete intentaba lucirse con obras que fueron impulsadas y gestionadas por los pobladores locales. Se trata de la construcción largamente anhelada de un puente de hormigón sobre el arroyo Balmori. El diputado paseó por el lugar y hasta publicó fotografías en sus redes.

Además, el pasado viernes, Cuevas acompañó al mandatario en la jornada de Gobierno en el Departamento de Paraguarí, donde alabó la gestión presidencial y retrucó las críticas a que recibe como representante político de la zona.

Cuevas fue imputado por supuestos hechos de enriquecimiento ilícito, tráfico de influencias y declaración falsa, en el marco de las irregularidades investigadas por la Justicia sobre su administración en el tiempo en que estuvo al frente de la Gobernación de Paraguarí.

Planteó una serie de acciones para evitar ir a prisión, por el perjuicio de G. 1.700 millones de los fondos de la Gobernación, donde hubo supuesta malversación en el uso de combustibles y la construcción de pozos artesianos.

Por su parte, el diputado Ulises Quintana es otra piedra en el zapato de Marito por los hechos graves de los que fue acusado.

En el Parlamento hasta estuvo a punto de perder su investidura debido a sus largas ausencias por su privación de libertad. Pese al dudoso origen de los fondos utilizados para financiar su campaña electoral, siendo parte de Colorado Añetete, movimiento del presidente, Quintana hasta lanzó su precandidatura a la intendencia de Ciudad del Este.

Desde su prisión en la cárcel de Viñas Cué, mediante su abogado defensor planteó un hábeas corpus reparador y genérico ante la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia.

Esta acción es un intento más por lograr su libertad.

Recientemente, Quintana fue favorecido con el permiso para asistir al velatorio y luego funeral de su padre, el ex juez Cleto Quintana.

El parlamentario está procesado en el caso del Operativo Berilo, al igual que el conocido Reinaldo Javier Cabaña, alias Cucho.

El fiscal Ysaac Ferreira había acusado al diputado Quintana por supuestos hechos de lavado de dinero y asociación criminal para el tráfico de drogas, con penas de entre 5 y 15 años. Por el concurso de delitos, la máxima pena posible sería de 22 años y medio.

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