30 ene. 2026

Documento papal de 700 años devuelve el honor a los templarios

EFE-ACI
VATICANO
El Vaticano presenta hoy el “Folio de Chinon”, el pergamino papal olvidado durante 700 años que descubrió por casualidad la historiadora Bárbara Frale y que rehabilita en la Historia el nombre de los templarios y de su Gran Maestre.
El Archivo Vaticano reproduce las actas del “Processus contra Templarios”, los juicios realizados contra los Caballeros del Temple a principios del siglo XIV, de los que pondrá a la venta 799 ejemplares a 5.900 euros cada uno (8.300 dólares).
Las actas de los largos procesos que tuvieron que afrontar el Gran Maestre del Temple, Jacques de Molay, y los principales dirigentes de la Orden se encontraban celosamente guardadas en los Archivos Vaticanos.
El pergamino, fechado en el castillo de Chinon (Francia), sede de los juicios en 1308, se puede consultar en la página web de la biblioteca vaticana (http://asv.vatican.va/es/doc/1308.htm).
El documento recoge la petición del papa Clemente V de absolver a Jacques de Molay y, sobre todo, niega las acusaciones de traición, herejía y sodomía que crearon la “leyenda negra” de los miembros del Temple.
FUERON QUEMADOS EN LA HOGUERA. Aunque de nada sirvió la absolución papal, porque Felipe el Hermoso consiguió en 1312 que el Concilio de Vienne decretara en la práctica la disolución de la Orden y el 18 de marzo de 1314, Molay y los suyos acabaron quemados en la hoguera.
INTERROGATORIO. El pergamino, emitido por la comisión papal formada por tres purpurados, comienza así: “En el nombre de Dios, amén. Nosotros por misericordia divina cardenales Berengerario (...) Achileo (...) y Landolfo (...) comunicamos a quien vea el presente y público documento lo que sigue”.
El documento revela que ante las fuertes acusaciones del Felipe el Hermoso, “el mismo Pontífice, queriendo conocer la pura, plena e integra verdad”, ordenó a dichos cardenales “interrogar uno por uno” a los templarios.
Los representantes del Papa señalaban que el Gran Maestre “repudiaba cualquier herejía y pedía humildemente el beneficio de la absolución”.
Ante estas declaraciones, los tres cardenales pidieron para Molay, en nombre del Papa, “la absolución” y recomendaron acogerle “en la unidad de la Iglesia y restituirle a la comunión de los fieles y a los sacramentos eclesiásticos”.
Una “absolución” que finalmente no sirvió para nada, pero que rehabilita en la Historia el nombre de los templarios y de su Gran Maestre.
FUNDADO EN 1119
Los Caballeros de la Orden del Temple fueron fundados en 1119 por nobles europeos que juraron proteger a los peregrinos cristianos que visitaban después de que los Cruzados capturaran Jerusalén en 1099.
Gracias a un ingenioso y revolucionario sistema de administración, los templarios acumularon una significativa fortuna, con la que ayudaron a financiar las guerras de algunos reyes europeos. El declive de la orden comenzó tras la caída de Tierra Santa en manos musulmanas al final del siglo XII.
Los templarios fueron acusados de herejía por el rey Felipe IV de Francia, un acérrimo enemigo de los caballeros y a quienes debía una fortuna, y propició que el Papa Clemente V suprimiera la orden en 1312.
La colección de documentos hasta ahora desconocidos incluye el Pergamino de Chinon, que contiene frases en las que el Papa Clemente V absuelve a los templarios de los cargos de herejía, evidenciando así que la caída histórica de la Orden del Temple se debió tanto a la pérdida de su misión como a razones de oportunismo político.