Por Luján Román | lujan-roman@uhora.com.py
Existen parejas que comparten un ideal, además de su deseo de estar juntos para siempre. Las ganas de eliminar los rollitos unieron aún más a Elizabeth y Carlos. Una nutricionista les recetó una dieta de a dos.
“Estábamos muy gordos, mi marido decidió buscar una ayuda nutricional. La nutricionista nos hizo un plan personalizado de comidas más ligeras, pero las cenas las compartíamos. Dejamos de comer lo que sobraba del almuerzo, consumimos otros alimentos y comenzamos a sentirnos mejor”, comenta Elizabeth.
Este cambio en el hábito alimenticio resultó un éxito, hasta en la cama, pues acabaron los molestosos ronquidos. “Es complicado hacer la dieta, él bajo más de 17 kilos a largo plazo, nos sentíamos mejor, en su caso ya no roncaba, eso para mí fue sinceramente un alivio”, confiesa la mujer.
La nutricionista Diana Núñez asegura que hoy creció el número de matrimonios y parejas que inician un tratamiento nutricional en forma conjunta, porque a las parejas les resulta más fácil alimentarse mejor cuando reciben el apoyo de quien está a su lado.
Como en el caso de esta pareja, generalmente las personas piensan que es complicado seguir una dieta balanceada, no obstante es sencillamente una cuestión de predisposición, voluntad, autoestima y autocuidado, según la profesional.
El secreto comenta la nutricionista es equilibrar la cantidad de calorías que el cuerpo necesita de acuerdo al gasto, y exigencias individuales de cada persona, adaptar el ingreso de los alimentos, de manera que no haya déficit como tampoco excesos.
Inevitablemente, si una mujer come la misma cantidad de comida que un hombre, terminará por engordar, resulta que la mujer ingiere en promedio alrededor de 1.800 calorías, mientras que el hombre unas 1.000 calorías más.
Por eso, es necesario una evaluación del gasto que tiene una persona para balancear su alimentación, “siempre insisto, que no es lo mismo alimentar a una secretaria que a un albañil o deportista, porque tienen diferentes exigencias metabólicas”, indica.
DISFRUTAR. Para acceder al paraíso de las dietas, las parejas deben olvidarse de comer la piel de pollo, grasa visible de las carnes, embutidos, chorizos, fiambres y la popular morcilla.
La nutricionista recomienda eliminar las frituras, las bebidas alcohólicas y azucaradas. Además de otras alternativas para endulzar la relación, sin utilizar azúcar refinada, las golosinas, los chocolates, las tortas y helados.
Aprovechando el verano y que en nuestro país se siente bastante el calor, los enamorados deben tomar mucho líquido, comer frutas frescas en forma entera o como jugo, ingerir gelatinas dietéticas, yogures descremados, variedad de ensaladas de todos los colores, hortalizas verdes como brócoli, lechugas, pepinos, berros, además de vegetales color amarillo y naranja como zapallos, zanahorias, que aportan gran cantidad de vitamina A.
COMPARTIDO. Si alguien pensó que las estrías y celulitis eran un calvario de las mujeres, está equivocado. Esta preocupación es compartida tanto por las chicas como por los varones que también las tienen.
Para mayores resultados convienen los ejercicios cardiovasculares que provocan mayor desgaste calórico, como el trote, el spining y las caminatas al aire libre.
Por eso, no hay dudas de que la estrategia de los enamorados para un bienestar mutuo es bajando de peso, además de un ejercicio de voluntad, también tiene que ver con el corazón.
MÁS CHATARRA ES IGUAL A MÁS ESTRÉS
La alimentación es la fuente de todo desequilibrio, comenta Raúl Carrillo del Programa Nacional de Control de Estrés y Depresión.
Sustenta que la dieta sana es la clave para combatir al estado de tensión fisiológica en el que el cuerpo está alerta.
Carrillo sugiere la importancia de optar por una alimentación baja en calorías para mantener el equilibrio del cuerpo.
“El 57% de los estresados en Paraguay son menores de 30 años, porque la gran mayoría se alimentan de comidas chatarras, como empanadas, hamburguesas o comida envasada”, alerta. “La clave para incluir alimentos ricos en vitamina B12, es buscar una ayuda terapéutica y relajarse por completo”, comenta.
RECOMENDACIONES PARA BAJAR LA “PANCITA”
Para evitar igualar a la popular panza de Homero Simpson, es fundamental comer saludable; aumentar el consumo de fibras, hortalizas, legumbres, frutas, buena cantidad de agua pura, jugos de frutas naturales y principalmente olvidarse de ingerir bebidas alcohólicas, para disminuir la hinchazón.
Además de practicar ejercicios cardiovasculares como la caminata rápida, el trote o montar en bicicleta, aeróbica, esto ayuda a que el abdomen baje más rápido. Los ejercicios de abdominales sólo tonifican los músculos del abdomen, no reducen la grasa extra acumulada.
Otros enemigos de la panza perfecta son las largas horas frente a la computadora y a la televisión, adoptando una mala postura. La nutricionista insta a caminar y sentarse con el cuerpo erguido.