Guido Rodríguez Alcalá
Con la factura de ANDE en la mano, fui a preguntárselo a mi amigo K (le llamaré así). K es un entendido en cuestiones de energía. Mi pregunta fue: ¿cuánto pago en dólares por megavatios al mes? K me contestó: tu factura está en guaraníes, y no gastás un MW al mes. Lo que te pido es la conversión en dólares y en MW de mi factura, le contesté. Después de hacer los cálculos, K me dijo: haciendo la conversión, vienen a ser unos 90 dólares por MW, aunque no es un cálculo exacto.
Mi segunda pregunta fue: ¿cuánto quiere pagar Rio Tinto Alcan (RTA) por MW? 38 dólares, según la consultora CRU, que hizo un estudio para el Gobierno paraguayo. ¿O sea que quiere pagar menos que yo? Digamos que sí, pero no te olvides de que en tu factura figura el precio de la distribución, que no entrará en la de RTA. ¿Entonces pagaremos más o menos lo mismo? No, tampoco se puede decir eso.
¿Y dónde está la diferencia principal? La diferencia principal está en que vos estás expuesto a cortes de luz y RTA exige electricidad garantizada. Un corte le puede costar a RTA una pérdida de 100 millones de dólares, y por eso exige la garantía de que no habrá cortes, o de que van a indemnizarle en caso de cortes. ¿Es posible garantizar eso? Es posible si el precio del KW incluye un importe adicional por la garantía. Esa garantía tiene un precio, como lo tiene un seguro contra accidentes, por ejemplo. Caso contrario, en vez de cobrar por la electricidad, vamos a tener que pagarle a RTA por los cortes. Es lo que las fundidoras de aluminio llaman cláusula de interruptabilidad (interruptability clause), con la cual han ganado millones en otros países.
Entonces, mi estimado K, la cuestión del precio se complica. Se complica por eso y por otras razones. Nuestros funcionarios públicos han dicho que nos conviene establecer una relación entre el precio del aluminio y el precio de la electricidad; si sube el precio, vale más nuestra electricidad. El problema es que el precio ha bajado en el último año y las fundidoras de aluminio han tenido graves pérdidas, así que nuestra electricidad tendrá que bajar. No se avecina una suba, según los analistas. Según ellos, el precio del aluminio no ha subido (en términos reales) en los últimos treinta años, mientras que subieron otros metales, como el cobre.
¡Ese acuerdo puede ser tramposo!, exclamé. Más tramposo de lo que te parece: en ciertos países, existe una cláusula por la cual el precio de la electricidad baja si el precio del aluminio (en términos reales), baja por debajo del precio de 1980. Con cláusulas de estas estamos listos.
¿Cuánto pagará RTA por MW? No lo sabemos, porque no lo dicen. Las fundidoras de aluminio se guardan el dato; esta es su costumbre en todo el mundo. Según el MIC, todavía no se trató el precio de la electricidad para RTA (Abc, 23/11/12). No lo puedo creer, pues lo primero que piden las fundidoras es electricidad barata. ¿Y por qué se mantiene el secreto? Porque piden precios subsidiados, se los conceden y la gente protesta. Caso contrario, no tendrían inconveniente en decir cuánto pagan. ¿Tendremos funcionarios tan entreguistas? ¡Todo se puede esperar de unos golpistas!