08 abr. 2026

Detectó que clonaron su chapa cuando le citaron por una multa

Una multa expedida a su nombre por la Municipalidad de Ypacaraí, por una infracción que no cometió, le permitió descubrir al doctor Óscar Sacco que una camioneta Mitsubishi circula con el mismo número de chapa que el de su automóvil.

El lunes último, el doctor Óscar Sacco recibió una cédula de notificación de la Municipalidad de Ypacaraí para que, en el plazo de 10 días hábiles, comparezca ante la Dirección de Tránsito a regularizar la situación generada por una infracción constatada el 2 de octubre pasado, a las 11.24, en la zona urbana de esa localidad.

Concretamente, por superar la velocidad permitida en esa zona, que es de 50 km por hora.

La sorpresa del médico se transformó en indignación, no solo porque no cometió tal infracción, sino al observar que en la foto agregada a la cédula de notificación que recibía aparece una camioneta Mitsubishi con exactamente el mismo número de chapa que corresponde a su vehículo, un Mercedes-Benz E220, con placa n.º BDX 718.

El doctor no circuló por esa ciudad en esa fecha, ni es propietario de una camioneta. Ahora es otra víctima más de una mafia que falsifica chapas o número de chasis para blanquear vehículos robados, utilizando datos de otros rodados que figuran en el Registro Único del Automotor.

CONTRATIEMPO. Con los documentos de su vehículo, el médico Sacco se trasladó el miércoles hasta la Municipalidad de Ypacaraí para aclarar que el número de placa de su coche no corresponde al vehículo que aparece en la fotomulta adjuntada a la citación municipal que recibió. Sin embargo, en la notificación emitida a su nombre figura que el vehículo que cometió la infracción es un Mercedes-Benz E220 CDI, matrícula: BDX718, es decir, su auto, pero en la fotomulta aparece una camioneta.

Se trata de la camioneta Mitsubishi que fue la que no respetó la velocidad permitida en la zona urbana de Ypacaraí.

En esta ciudad, la Municipalidad y la empresa Sertrán Paraguay controlan el cruce de la luz roja a través de radar y fotografías, y cobran las multas a los dueños de los rodados infractores.

Sacco también denunció la clonación de su matrícula ante la comisaría local, y finalmente obtuvo una constancia del Juzgado de Faltas de la Municipalidad, por la que se le deslinda de toda responsabilidad en cuanto a la supuesta falta de tránsito, “por no ser su vehículo el que cometió la infracción constatada”. En este documento, la institución admite “que hubo un error involuntario”.

El doctor debió invertir varias horas de su tiempo para realizar todos estos trámites que continuarán ante la Fiscalía y ante la Dirección del Registro Único de Automotores, hasta que se aclare por completo el problema de la clonación de matrícula.

“Imagínense el problema en que me puedo involucrar si ese vehículo, que está circulando con la misma chapa que mi automóvil comete un accidente, mata a alguien o se utiliza para asaltar un banco, yo voy a ser el culpable. El riesgo es muy grande”, reflexiona el doctor.

Además del mal momento, Sacco reconoce que la situación le está generando un enorme contratiempo.

“Me encontré con que mucha gente está en la misma situación”, dice y confiesa que todavía no tiene claro en qué institución opera la mafia que clona matrículas.