03 nov 2026

Descubren un gusano que puede alimentarse con poliestireno

El gusano Zophobas morio puede alimentarse con poliestireno, un material de uso común que contamina los mares, y podría convertirse en una clave para el reciclaje, publica este viernes un estudio de una universidad australiana.

NYTimes.jpg

Si bien la capacidad de estos insectos para ingerir plástico no es algo nuevo para la ciencia, esta investigación aporta el uso de una nueva técnica metagenómica mediante la cual se extrae “todo el ADN de los microbios del estómago para secuenciarla y catalogar todas las enzimas codificadas”.

Esta especie, una larva de escarabajo y utilizada para alimentar a mascotas, posee una enzima bacteriana en su intestino que le permite digerir y alimentarse de este termoplástico, de acuerdo a la investigación publicada en la revista científica Microbial Genomics, que busca usar estas proteínas para el reciclaje.

“Son capaces de sobrevivir con poliestireno durante todo su ciclo de vida”, dijo a Efe Chris Rinke, uno de los autores del estudio y experto de la Universidad de Queensland.

El científico señala que estas larvas son como una especie de “miniplantas” de reciclaje que trituran este material plástico con la boca para después alimentar a las bacterias de su intestino.

Las características del estómago de estas larvas pueden contribuir a resolver uno de los problemas más graves de la economía global, que produjo cerca de 360 millones de toneladas de plástico en 2018, material que suele ser arrastrado a los océanos y provoca un fuerte impacto en los ecosistemas.

En su búsqueda por diseñar enzimas que ayuden a degradar residuos plásticos mediante un proceso en el que se combina la trituración mecánica y la biodegradación enzimática, los científicos separaron a las larvas en tres grupos: a uno lo alimentaron con salvado, a otro con espuma de poliestireno y al último lo dejaron sin comida.

“Queríamos asegurarnos de que después de comer poliestireno puedan desarrollarse como pupa (similar a la crisálida de mariposas) y escarabajos”, manifestó Rinke, al referirse a estos insectos que pueden alcanzan entre 5 a 6 cm en su tamaño máximo y son nativos de Centroamérica y la zona septentrional de Sudamérica.

Si bien la capacidad de estos insectos para ingerir plástico no es algo nuevo para la ciencia, esta investigación aporta el uso de una nueva técnica metagenómica mediante la cual se extrae “todo el ADN de los microbios del estómago para secuenciarla y catalogar todas las enzimas codificadas” y el análisis integral de toda la comunidad de enzimas, explicó Rinke.

Los científicos de la Universidad de Queensland (UQ) y la Universidad Tecnológica de Queensland, consideran que este proceso ayudará a que el material producido por la descomposición pueda ser utilizado posteriormente por otros microbios para crear bioplásticos, entre otros compuestos, según el comunicado de UQ.

El proyecto científico no pretende usar millones de este tipo de gusanos para los procesos industriales de reciclaje a gran escala sino buscar la manera de utilizar de la mejor manera las enzimas en procesos para tratar los plásticos.

“Queremos replicar lo que pasa en el estómago del gusano”, precisó Rinke al agregar que espera producir las enzimas y extraer las proteínas en el laboratorio a gran escala “para un uso más eficiente” de aquí a unos cinco a diez años.

Más contenido de esta sección
La muerte de su dueño hace ocho años marcó la vida de Martín, un gallo que desde entonces vive en la puerta del Instituto Oncológico del Oriente Boliviano, en la ciudad boliviana de Santa Cruz, donde se convirtió en un símbolo de fidelidad entre el personal y los pacientes que frecuentan el lugar.
Desde la década de 1990 no se registraba nacimiento de elefante marino en Argentina. Esta racha se cortó con el nacimiento de Alfredito, que se dio el pasado 16 de octubre en Mar del Plata. Expertos aguardan por el período de destete, clave para el desarrollo del animal
Con honores militares, profunda emoción y un saludo de respeto por parte de sus instructores y camaradas, las Fuerzas Armadas de la Nación despidieron a Bronco, el entrañable agente canino perteneciente a la Sección Canes de la Dirección del Servicio Agropecuario del Comando Logístico.
Un equipo científico británico descubrió una nueva especie de dinosaurio de largas garras a partir de un fósil craneal hallado en la Isla de Wight y que había estado escondido en un cajón durante más de 100 años.
Fue contemporánea de Charles Darwin, vivió dos guerras mundiales y sobrevivió grandes pandemias, desde la gripe española al covid: Jonathan, la tortuga más longeva del mundo, tiene 194 años. Un análisis de su privilegiada genética reveló el secreto de su eterna juventud.
La yaguareté Luna ya disfruta anticipadamente el Día Mundial de los Animales, que se recuerda este domingo, con un refrescante chapuzón en el Centro Ambiental Tekotopa de Itaipú. En Paraguay, la especie se encuentra amenazada y forma parte de la lista de mamíferos en peligro de extinción.