Es la expresión de moda: “No va a ser...”. Es equivalente al “naaaa” o a un “no te puedo creer”, una mezcla de asombro y duda.
Está reemplazando poco a poco al “eso nomás quería decir...” con que normalmente en las redes sociales alguien cierra alguna crítica, o denuncia algo que sabe que generará reacción.
El uso de las redes sociales refleja y amplifica tantas características de una sociedad.
El empleo que se les da es tan vasto y variado, a pesar de que tienen algunos denominadores comunes, como esas frases que se van incorporando, se copian y se repiten, y terminan formando parte de nuestras relaciones cotidianas cara a cara.
Y a propósito de redes sociales, pese a que no soy asidua usuaria de las más utilizadas en nuestro país, he podido anotar algunos comportamientos que, estoy segura, se repiten en otros países y varían según la calidad educativa y la cultura de los pueblos.
Por ejemplo, un tema que me llama mucho la atención es la cantidad de material pornográfico que circula, sobre todo, en los grupos que se forman en el Whatsapp.
Ya les escuché decir a varias personas que debieron abandonar algunos de los grupos en los que fueron incluidas, justamente, porque hay gente que se dedica casi exclusivamente a compartir videos pornográficos. Gente que de esa manera busca interrelacionarse en ese espacio virtual que acerca y a la vez aleja a las personas.
Otros huyen de las enfermizas discusiones futbolísticas, que se tornan insufribles, repetitivas y poco originales, cada vez que se disputa algún partido clásico o definitorio.
Hay otros que rehúyen de las famosas frases de autoayuda y las de tono religioso que saturan las redes, pero que también gustan a muchas personas.
Bucear en medio de estos rasgos tan comunes del comportamiento en las redes sociales también permite reencuentros, promover iniciativas, instalar una idea, hacer negocios o expresar solidaridad.
Ayuda a enterarnos de que alguien está enfermo o falleció, de que algún conocido contrajo matrimonio, recibió a su primer bebé, está de cumpleaños, tiene antojo de una pizza, prepara un asado o que ya tiene un hijo médico. Es decir, permite conocer la vida misma.
En los colegios, las mamás de los distintos grados forman grupos para estar interconectadas a través de la red, compartir información sobre las tareas y actividades de sus niños.
En periodismo facilita la instantaneidad en el posteo de fotos, audio, videos, agendas, etc. Por suerte, en las redes sociales hay todo tipo de posteos como de personas, ideas, objetivos, ideologías, religiones e intereses.