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Deforestación: Itaipú pidió prestado USD 11,5 millones

 

Las miles de hectáreas deforestadas por invasiones de agroganaderos brasileños y paraguayos, clubes privados y puertos clandestinos a la franja de bosques de protección de Itaipú motivaron que, en el 2014, la administración del entonces director James Spalding gestione un préstamo de USD 11,5 millones para el programa de reforestación Itaipú Preserva. Cuatro firmas del rubro agroempresarial realizaron el trabajo, pero la franja sigue deforestada e invadida.

La deforestación del área de 1.524 kilómetros de bosques que van de Hernandarias hasta Salto del Guairá peligra la vida útil de la hidroeléctrica, debido a los efectos negativos que generan la sedimentación y los agroquímicos.

Estas zonas perjudicadas debían ser reforestadas por los propios agroempresarios invasores, entre ellos una gran cantidad de brasileños, según las sentencias judiciales que se emitieron al respecto.

La investigación de ÚH, con el apoyo de la Iniciativa para el Periodismo de Investigación del ICFJ en alianza con Connectas, monitoreó la poligonal envolvente de Itaipú y halló una gran cantidad de áreas que siguen deforestadas.

EL PRÉSTAMO. El 3 de noviembre de 2014, el entonces director paraguayo de la Itaipú James Spalding logró que el Consejo de Administración aprobara una línea de crédito de USD 11.500.000 para el proyecto Itaipú Preserva-Franja de Protección para generaciones futuras. La deuda sería pagada con recursos de ambas márgenes, en partes iguales.

Los Narco Sojales de Itaipú V

El proyecto contempló trabajos en 2.060 hectáreas de restauración y 409 hectáreas de manejo de áreas reforestadas en la margen derecha (Paraguay), en un plazo de ejecución de 36 meses (3 años).

El préstamo fue gestionado a través del Banco Continental, a un plazo de 72 meses (6 años), con un periodo de gracia hasta el 30 de noviembre de 2016, pero con intereses mensuales a una tasa del 6%, que comenzaron a correr desde el 30 de enero de 2015.

“Nos constituimos en una de las primeras presas a nivel mundial con el 100 por ciento de la franja de protección preservada. Todo esto con especies nativas y con componentes del orden frutal, constituyendo así un corredor biológico en 1.524 kilómetros”, dijo el entonces director de Coordinación de Itaipú, Pedro Domaniczky.

LA EJECUCIÓN. A casi cinco años del inicio del proyecto, la Itaipú sigue endeudada y con una gran parte de las áreas aún deforestadas, según el análisis comparativo por año que realizó el equipo de investigación de ÚH, mediante el monitoreo realizado a través de las imágenes satelitales (ver infografía).

Los últimos informes dados por Itaipú a ÚH mostraron modificaciones en las adjudicaciones iniciales anunciadas, así como los plazos. En principio se anunció que la firma Servicios Técnicos SA se habría adjudicado tres lotes.

Finalmente las empresas adjudicadas, según los datos proveídos por Itaipú, fueron Triple A, H & H Consultores SRL, New Land SRL, y Agra Forest SA, todas empresas vinculadas a la agroindustria en el país.

Los datos nuevos brindados por Itaipú también dicen que la duración del proyecto se extendió a 54 meses (cuatro años y medio), por lo que debería haber culminado este semestre pasado.

Pero el proyecto está lejos de cumplir su meta de reforestar el 100% de las áreas degradadas de la poligonal envolvente de Itaipú.

Análisis. El comparativo realizado a través del mapeo satelital y sus imágenes históricas revela la situación de las tierras que se buscan reforestar.

El lote 1, adjudicado a la empresa Triple A, cuenta con un total de 52 puntos de reforestación. El comparativo de las imágenes en estos puntos del 2014, año en que se dio inicio al proyecto, con las imágenes más actuales, muestran una reforestación incompleta, en algunos casos no se percibe variación alguna del punto que debía ser reforestado.

En el lote 2, adjudicado a la empresa Agra Forest SA, el total de puntos a deforestar fue de 50, y también hay algunos puntos con baja reforestación. Un hecho llamativo es un punto ubicado en el distrito de Mbaracayú, donde se ve una deforestación de más de 5 hectáreas cometida en el año 2017, tres años después de iniciarse el proyecto Itaipú Preserva, y cuyo colindante es la empresa Daken SA.

Otros puntos que llaman la atención son las de la zona de Puerto Indio, los cuales se ven que no han sido reforestados y que en las mismas hay ocupaciones vigentes.

En cuanto al lote 3, a cargo de la empresa H&H Consultores SRL, a quien tocó reforestar unos 64 puntos, también se ven puntos incompletos de reforestar.

Entre los diversos puntos reforestados en esta microcuenca, llaman la atención aquellos vinculados a posibles puertos clandestinos.

Un caso particular es de un punto ya trabajado por el proyecto Carapa Ypoti en el 2010, que identificó como invasor a una persona de nombre Carlos Alfonso, y cuya reforestación actual no afectó una parte de su invasión que tiene características de puerto clandestino.

El último lote, el cuarto, estuvo a cargo de la empresa New Land SRL, que fue la encargada de reforestar unos 43 puntos. Tres de los puntos asignados a esta empresa coincide con los del lote 1, y algunos puntos ubicados en el distrito de San Alberto se visualiza una mayor deforestación y presencia de caminos abiertos por los sojeros de la zona.

Millones de dólares son invertidos por Itaipú para reforestar las áreas de su franja de protección invadidas. Mientras tanto, los indígenas que fueron víctimas del destierro no reciben ayuda y padecen el abandono del Estado y la presión del agronegocio.

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