Más de 150 países ya han presentado sus propuestas para la COP 21. La COP 21, la reunión internacional para luchar por el cambio climático, comenzará sus debates el 30 de este mes en París. La propuesta comprende, básicamente, la reducción de gases contaminantes y la conservación de los espacios que ayudan a contener el cambio climático, como los bosques.
Aunque más de 150 países ya han presentado y publicado sus propuestas, unos 40 no han presentado nada. Es posible que, a fines de este mes, traten de no comprometerse; salvo que la presión internacional los obligue a comprometerse. En este sentido, es alentador que las mayores potencias (Rusia, Estados Unidos, la Unión Europea) ya hayan asumido compromisos. El ejemplo mueve, y más cuando va acompañado por el poder.
¿El Paraguay? Aparentemente, se encuentra entre los 40 morosos. Oficialmente, no tiene una posición definida: no ha dicho qué va a hacer, cómo y cuándo, para luchar contra el cambio climático. Por otra parte, los hechos dicen más que las palabras: lo último que ha hecho el Gobierno de Cartes fue mostrar que quiere destruir el Parque Nacional Defensores del Chaco. Quiere destruirlo poniendo una cantera para la extracción de piedra y permitiendo la prospección de petróleo en el lugar.
En el Defensores del Chaco hay piedra para pavimentar todo el Chaco, dijo una funcionaria gubernamental. Podemos imaginarnos las ventajas que se dará a la deforestación construyendo rutas para transportar la madera talada ilegalmente. La deforestación del Chaco es algo alarmante, como comprobó un estudio de la Universidad de Maryland hace algún tiempo, y como lo han corroborado estudios posteriores.
La autorización para la prospección de petróleo ya se concedió a la empresa Grupo Olympic, que prometió respetar el medioambiente. Promesas aparte, la industria petrolera es una de las más contaminantes, y no puede ser excepción la de Olympic. Por otro lado, si esa es una reserva natural, no puede haber actividades ni más ni menos contaminantes.
Los mayores perjudicados serán los indígenas, que no parece inquietar mucho, a causa de un racismo más o menos encubierto. La manera en que se ha encarado el asunto permite suponer lo peor. Por el Decreto 16806 del 6 de agosto de 1875, la superficie del Defensores era de 780.000 hectáreas. La Ley 5392 del 2 de febrero de 2015 redujo la superficie a 720.000 hectáreas, ¡60.000 menos! En una parte del terreno faltante, se comprobó la presencia de tres estancias. ¿Qué hizo el Gobierno? Este es su compromiso con la ley y la conservación de la naturaleza.