El Deportivo Capiatá consiguió un sacrificado triunfo ayer ante Sol de América (3-2) en un encuentro en el que tuvo que arreglárselas con uno menos en gran parte del complemento.
El Danzarín sorprendió de entrada con la misma fórmula que contra Libertad, explotando las bandas con gran velocidad y llegando por el centro con bastante claridad. Producto de ello abrió el marcador a los 5’ por intermedio de Ferreira, lo que le permitió dominar el trámite en el primer cuarto de hora.
Al Escobero, que se vio superado por la velocidad del rival, le costó asentarse en el campo de juego, pero pocos minutos después lo pudo dar vuelta, ya que aprovechó las distracciones del fondo azul, una laguna que complicó en varias ocasiones al equipo de Almeida, que perdió el protagonismo en los últimos minutos.
Pero en el complemento el Unicolor volvió a salir con en el mismo ímpetu del inicio de la primera etapa y rápidamente lo igualó gracias a Pardo, quien hasta ese momento no conseguía soltarse.
Tras el empate, la visita volvió a adueñarse completamente de las acciones del juego, lo cual se intensificó con la expulsión del zaguero auriazul, Paredes. Tuvo varias chances, pero no las pudo capitalizar, y a menos de 10’ del final, Edsson Riveros con una loable jugada individual le hizo pagar caro al rival su falta de contundencia.