“Efraín querría que el partido reivindique 25 bancas y las restantes 20 les regalaría al PEN, el Partido de la A, el PDP y otros movimientos. Allí es donde tenemos nuestra crítica, porque en la interna liberal se movilizan dirigentes de peso. Pero en cambio darías mayor coeficiente a un electo que entra como aliado; es decir, una interna del Partido A o una de PDP mueve 500 votos y podrían estar arriba y quitar la banca a alguien del PLRA que en cambio hace 8.000 votos”, ejemplificó.
En suma, para Amarilla presentado de dicha forma, el PLRA podría con ese acuerdo tener un efecto colateral. La instancia del Directorio será la que finalmente decidirá.