Para el alquiler de camiones recolectores compactadores, la Municipalidad de Asunción, bajo la gestión del ex intendente Óscar Nenecho Rodríguez, firmó dudosos contratos plurianuales con las firmas El Palacio SA (de Roque Gaona Aranda) y San Cristóbal (de Bernarda González). Según los documentos firmados el pasado 30 de diciembre de 2024, el monto adjudicado para ambas empresas alcanza G. 36.655.200.000.
El contrato con Bernarda González, dueña del Depósito San Cristóbal, precisa que por alquiler de camiones compactadores de 21 m3 (doble eje) y de 7m3 (eje simple), Nenecho resolvió gastar, por hora, G. 350.000 y G. 270.000, respectivamente. La firma fue adjudicada por G. 23.446.800.000, monto que duplica al que recibirá en total El Palacio SA (más de G. 13 mil millones), de Roque Gaona Aranda, por proveer el mismo servicio.
La Comuna ya pagó G. 2.657.276.346 hasta el 10 de setiembre de este año. Cabe resaltar que la empresa de Bernarda González también fue beneficiada con el desvío ilegal que operó la administración de Nenecho con el dinero del bono G8. La intervención a cargo de Carlos Pereira detectó cinco pagos a esta empresa, que alcanzan G. 2.597.369.526.
DÉFICIT. El servicio de recolección de basura en Asunción enfrenta la necesidad por parte de la Municipalidad de alquilar camiones para completar la flota, atendiendo a que los vehículos propios necesitan mantenimiento.
La Dirección de Servicios Urbanos, según informó su titular, Armando Becvort, mantiene una operación de recolección de residuos en tres turnos –mañana, tarde y noche–, buscando arrancar “lo más temprano posible para evitar el tráfico”, generalmente comenzando a las 04:00. El servicio se organiza estrictamente por zonas, no por barrios. Según un mapa de Asunción expuesto por la encargada de comunicación Domitilia Benítez, la dirección trabaja dividiendo a la ciudad en alrededor de 119 zonas.
“Turno mañana tenemos 28 zonas. Turno tarde, también 28 y turno noche, tenemos 24”, precisó. Cada zona está compuesta por 35 manzanas aproximadamente, y se requiere un camión por zona. Para cubrir todas las zonas de forma efectiva, se necesitan de 28 camiones. El director de Aseo Urbano indicó que, idealmente, para trabajar “holgadamente”, se necesitan 30 camiones más.
“Lo óptimo sería tener 60. Ahora, la realidad es que yo con 35, 40 camiones, ahora mismo tendría una optimización del servicio porque voy a tener reservas”, aseguró.
De acuerdo con Becvort, la Municipalidad no tiene un plan de privatizar vehículos, como lo afirman recientes acusaciones realizadas por sindicalistas. Por el momento, y a través de sus funcionarios del taller de Aseo Urbano, se dedica a “salvar y levantar los camiones municipales propios”.
En el área donde se encuentran los talleres de esta dependencia de la Comuna, existen 15 camiones que ya son considerados como “excedentes” y deben ser dados de baja y puestos a la venta o en remate. Actualmente, los vehículos permanecen en el lugar a la espera de los trámites administrativos, atendiendo a que también son denominados bienes patrimoniales.
EL ARGUMENTO. Entretanto, debido al déficit de los camiones activos, la Municipalidad recurre por contrato a las empresas tercerizadas. El Palacio SA, según afirmó Becvort, debe proveer por contrato un mínimo de 3 y un máximo de 6. San Cristóbal, en cambio, un mínimo de 5 y un máximo de 12.
La administración de Luis Bello no piensa rescindir estos contratos, como indicó el director. “Siempre hay que tener un plan, un mínimo que puedas convocar en el caso de que haya algún problema. El Municipio desea que seamos autosustentables, que el servicio se realice por cuenta propia, (...) pero siempre tenemos que tener aliados por si haga falta, porque hay imprevistos; no puedo dejar de tener un contrato con un tercerizado porque necesitamos tener por si nos hacen falta”, justificó.