–¿Cómo atravesó el sistema financiero la crisis por el Covid y en qué condiciones se encuentra cerrando casi dos años de pandemia?
–Nadie estaba preparado para vivir una pandemia. Entonces, fue casi todo improvisado, pero resultó bien. Hubo una coordinación a nivel más macro entre todos los jugadores, pero si aterrizamos al sector financiero, más allá de los temas que ya se comentaron demasiado sobre la tecnología, cómo se potenció el uso de la tecnología, de los accesos virtuales, etcétera, yo creo que Paraguay pasó una prueba importantísima a nivel económico. Teníamos un fundamento muy sólido a nivel de macroeconomía, que nos permitió pasar de muy buena manera ese periodo de tantísima incertidumbre. El Banco Central del Paraguay, que dirige la política económica, reaccionó de manera muy rápida. Yo recuerdo que en esos momentos teníamos conversaciones casi a diario para ir midiendo un poco la temperatura y se establecieron los mecanismos de manera muy oportuna para ofrecer tranquilidad al sistema y al mercado. A nivel privado, creo que el sistema bancario mostró o evidenció su solidez.
–¿Y qué factores fueron importantes para ir atravesando esa incertidumbre y llegar ya a fines de 2021?
–Me parece que el haber llegado con optimismo fue importante. O sea, más allá de lo que las cuestiones técnicas, el optimismo como que se preparó de muy buena manera para que haya un compromiso genuino de todos los agentes, ya sea el sistema financiero o el sector privado, el mismo sector público, todos comprometidos con el tratar de volver a la normalidad. Y eso también clave, de a poquito y pasito a paso llegamos hasta donde estamos, cerrando un año que no digo que fue fácil, en absoluto, pero que nos permitió sacar lo mejor que teníamos cada uno de los agentes, desde el sector público, privado, la ciudadanía, las empresas, las familias, los trabajadores, los empleadores... todos pusieron de su parte y estamos cerrando un año difícil, pero mucho mejor de lo que pudo haber sido.
–2020 fue el año del choque del Covid, 2021 de la recuperación y 2022 pinta para ser un año de normalización de la economía, ¿el sistema financiero está en el mismo ciclo que el PIB?
El sistema financiero siempre es un reflejo de la economía. O sea, lo que pasa en la economía se refleja casi de manera inmediata en el sistema financiero. Pero hay que decir que no va a bastar el transcurrir de manera normal (en 2022), hay que imprimirle algo más. Las inversiones públicas, la inversión en infraestructura, invitar al mundo a mirar Paraguay con otros ojos, que esa inversión pueda llegar y que podamos tener grandes obras de infraestructura que no necesariamente tienen que ser a través de un endeudamiento externo público, sino que estas inversiones extranjeras vengan a financiar a través de la ley de la Asociación Público Privada (APP), a través de concesiones. Ese tipo de cosas son las que tenemos que empezar a pensar y a proyectar y a generar el ambiente.
–En cuanto al desempeño de los créditos, uno de los sectores para los cuales se espera un mayor repunte es el consumo, ¿cómo ven esto desde el banco?
–Nosotros lanzamos la campaña Esta es tu oportunidad, que surge como consecuencia de lo que empezamos a ver en agosto y setiembre con una recuperación en el consumo. Hemos visto también que la cifra de los cesados a nivel de empleo formal también se redujo. Eso quiere decir que volvieron a la actividad normal. Uno empezó a sentir otra vez, a ver en los restaurantes personas, en los shoppings y dijimos: Mientras que este contexto macro acompañe con una política monetaria que está muy bien diseñada como para soportar esta transición hacia la normalidad, aprovechemos y demos también esa oportunidad. Por eso le pusimos el nombre de Esta es tu oportunidad, de hacer un poco todo lo que hemos reprimido en los meses de confinamiento. Sentimos muy rápidamente que el público lo recibió de buena manera, lo acogió con muy buenos ojos y muy buen sentir. Y es también una forma de acompañar esta recuperación, transmitiendo un poco el optimismo. Todos tenemos que estar pensando hacia el mismo norte y estar decididos a recuperar todo esto que hemos tenido que dejar de lado por la pandemia.
–¿Y qué perspectivas o planes se tienen con respecto a los créditos inmobiliarios?
–Paraguay tiene un déficit habitacional importante. Hablamos de más de 150.000 viviendas como déficit, y si bien es cierto, tenemos ya como unos 15 o 16 años de creación de la AFD, que inauguró un financiamiento a largo plazo como para acceder al producto a 20 o 30 años de financiamiento, lo que vimos fue que la construcción de vivienda era dirigida a una clase, digamos a un estrato medio alto o alto y el déficit se produce más en los estratos más medios. Entonces, ahora empiezan a construirse departamentos, bloques, edificios, casas, barrios cerrados, dirigidos a esa población que hoy tiene el déficit. Nuestro banco está haciendo una apuesta importantísima y estamos muy cerca de los desarrolladores. Tenemos una alianza con HUPI, que es una de las más importantes y que básicamente te vende un departamento al precio de un alquiler. También la iniciativa que lanzó el Ministerio de la Vivienda... sí creo que cierra el ciclo, porque esto es construcción, tiene un efecto multiplicador, se satisface un déficit habitacional y existe el financiamiento hasta 30 años para poder llegar a eso.
Fusión avanza
Con respecto a la adquisición del BBVA Paraguay, Serafini dijo que el proceso de fusión correspondiente sigue su curso. “Una vez que eso culmine, vamos a generar una plataforma estratégica sobre la que vamos a construir el nuevo banco GNB. Apuntamos a ser el mejor banco del país, apalancados en la confianza de nuestros clientes”, expresó.
(En pandemia) se establecieron los mecanismos para ofrecer tranquilidad al sistema y al mercado. A nivel privado, creo que el sistema bancario evidenció su solidez.
Ciudadanía, empresas, familias, trabajadores, empleadores... todos pusieron de su parte y estamos cerrando un año difícil, pero mucho mejor de lo que pudo haber sido.