07 abr. 2026

Consultora prevé un 2015 más difícil con crecimiento de 2,1%

Un año 2015 menos favorable para la economía paraguaya, con un crecimiento menor al del 2014, es la proyección presentada por la consultora internacional PricewaterhouseCoopers (PwC), durante su presentación realizada ayer.

El escenario base estima una expansión de 2,1% del producto interno bruto, con una inflación de 5% y un tipo de cambio con un dólar aún más fortalecido, a 4.811 guaraníes.

La proyección efectuada por Price, presentada por Daiana Coronel y Gastón Scotover, ambos del Club Económico de la compañía, no contempla la concreción de alianzas público-privadas para el 2015, y que de darse, lo harían recién hacia el segundo semestre; asimismo, tampoco basa el porcentaje en un crecimiento importante de la inversión extranjera directa.

El mejor de los escenarios, con un 4,4% de expansión, tendría que tener todos estos factores positivos, además de un año agrícola favorable sin cuestiones climáticas, que en caso de impactar al sector agropecuario, podría incluso presentarse un escenario de caída del PIB, de 1,5%.

FACTORES. Entre las preocupaciones o factores limitantes para las empresas, estas apuntaron en primer y segundo lugar la competencia y el contrabando, que están ligados, teniendo en cuenta que los productos locales deben competir con las mercaderías que ingresan en forma ilegal al país. En tercer lugar, se posiciona la incertidumbre en el entorno económico y en cuarto lugar, la corrupción, que por el aumento de la amenaza de los primeros factores fue relegado.

CONTEXTO. Enrique Szewach, presidente de la calificadora de riesgo Evaluadora Latinoamericana, tuvo a su cargo la descripción y perspectivas de la región, que afirmó tendrán su impacto en una economía pequeña y abierta como la de Paraguay.

Indicó que ante el nuevo contexto mundial, las economías dependientes de la exportación de commodities deberán readaptarse, ya que cuando los países adoptan políticas económicas contrarias a los cambios que se suscitan, tienden a registrar las consecuencias.

En el caso de los países vecinos, apuntó que Argentina y Brasil, en particular, tienen que ajustarse a esta nueva situación, en la medida en que no es coyuntural.

“Brasil tiene la ventaja que ya pasaron las elecciones, pero tiene fuertes rigideces en el gasto social, déficit de cuenta corriente en el límite; tiene mayor flexibilidad de su política cambiaria, pero tiene que pasar de un modelo de consumo a un modelo de inversión”, explicó Szewach.

“Argentina enfrenta un año electoral clave, sin financiamiento externo y con pocas reservas. No va a tener un ajuste voluntario, pero no se puede descartar una crisis macroeconómica”, puntualizó.