10 ago 2026

Consulado desvió rubros para comprar fiambre, pan y limón

Entre los documentos que la Fiscalía se encuentra analizando respecto a las irregularidades que se cometieron en el Consulado de Buenos Aires, Argentina, durante el mandato del ex presidente Nicanor Duarte Frutos, se pudo constatar que el rubro destinado a los “gastos protocolares” fue utilizado para otros fines.

En la contabilidad del consulado, en ese entonces a cargo del comisario retirado Domingo Arzamendia, quien a la vez se encargaba de la seguridad del hijo de Nicanor José Fernando, se encontró que la mayoría de las facturas de los “gastos protocolares” se desviaron para gastos personales.

Los gastos protocolares deben ser destinados a la organización de cenas con autoridades invitadas, alquiler de vehículos, arreglos decorativos dependiendo de la ocasión, festejos de la Independencia, entre otras cuestiones.

Entre las compras bajo ese rubro, se adquirió carne por 2 pesos con 90 centavos, un agua de 2 litros que alcanzaba 1 peso con 29 centavos. En el rubro de panadería, una de las facturas era de 1 peso con 70 centavos.

Entre los documentos que la Fiscalía de Delitos Económicos envió a la Cancillería Nacional, el jueves, se pudo constatar la cantidad de facturas por montos mínimos.

“Pedían comprobantes por la compra de un pan dulce que costaba 5 pesos, comprobante para un postre de 3 pesos, otra factura por un pan que alcanzaba 1 peso, como también una factura de una fiambrería. La idea era justificar de la forma que fuera los gastos que se hicieron con el rubro de gastos protocolares”, expresó ayer un funcionario de la Cancillería que mostró los documentos.

En otras facturas encontradas figuran un limón, en otra una zanahoria, en otra una lechuga mantecosa, yerba, leche, como también tomate, pan rallado, fideos y cebollita.

PLANILLEROS Y ESTAMPILLAS. Otra irregularidad que consta en los documentos es que se contrató a unas 10 personas que nunca prestaron servicios en el consulado.

A parte de esto, se verificó que los ingresos del consulado no se contabilizaban para su envío a Paraguay.

Aparentemente, las estampillas que llegaban a nuestro país eran falsas, ya que la correlación de números no coinciden.

“La auditoría detectó una serie de estampillas falsas”, indicó la fuente diplomática.