Mencionó que además de mensajes de amedrentamiento y amenazas que recibe vía telefónica, la cerradura de su departamento en Asunción fue violentada y de él sustrajeron, llamativamente, los documentos probatorios de las irregularidades cometidas en el Consulado de Buenos Aires, además de dinero en efectivo.
También mencionó una amenaza telefónica indirecta dirigida a su hija menor, realizada ante la escuela donde estudia esta.
El hecho que salpica al Consulado General en Buenos Aires –que la Cancillería Nacional sigue investigando– consistía en que funcionarios expedían en pesos los recibos por las transacciones, al cambio oficial a 5,70, y se “quedan” con la diferencia que se consigue con el “dólar blue” o dólar paralelo a 9,20. Una práctica que aún no se ha informado oficialmente cuándo comenzó.
Méndez Vall informó que ya fueron separados del cargo los funcionarios involucrados, mientras sigue el sumario, y que se adoptaron medidas correctivas y de control, como la informatización de los trámites y cobros y la designación de nuevos funcionarios.
Indicó además que en su momento presentó denuncias ante la Comisaría 3ª de la capital, para dejar constancia de los hechos relacionados con la persecución de la que es objeto.
Aclaró que es diplomático escalafonado y que en estos momentos está aguardando una respuesta a una solicitud de reconsideración que remitió a la Cancillería Nacional para permanecer en Buenos Aires, por razones de tratamiento médico, ya que salió su trasladado al Consulado de Campo Grande (Brasil).