Hacienda las Palomas, Piegari, La Roca, La Cabrera, El Ojo del Amo, Talleyrand, San Pietro son solo algunos de los restaurantes que hoy día piden a sus clientes que reserven su lugar para evitar esperas. Este sistema ayuda no solo a que los clientes encuentren comodidad y atención rápida, sino también ayuda a organizar el servicio.
Hoy se debe hacer una reservación previa de hasta una semana antes para asegurar un almuerzo o cena sin mayores inconvenientes; de lo contrario, las opciones son esperar en la barra a que alguien se levante y libere una mesa o deambular por la ciudad buscando otra alternativa.
De acuerdo a las dos asociaciones que nuclean al sector gastronómico, el rubro viene experimentando un crecimiento del 17% al año, que a su vez ayuda a generar empleos. Para ellos, sin duda, el paraguayo de clase media tiene más dinero para salir a comer fuera y no tiene problemas en pagar más de G. 100.000 por plato.
cambio de hábito. Pablo Tomé, de la Asociación de Negocios de Entretenimiento y Gastronomía (ANEG), indica que los hábitos de los consumidores se van modificando. “El incremento de ofertas gourmet en los sitios temáticos con baja disponibilidad de lugares obliga a los propietarios a pedir a sus clientes que llamen antes de llegar al establecimiento” , dijo Tomé.
Omar Castorino, propietario de Piegari, comentó que se puede palpar cómo creció la demanda en los últimos años. “Entre semana, al mediodía, es imposible ingresar al local; lo tenemos totalmente repleto y los fines de semana el mismo escenario, con lo cual acostumbramos a los clientes a que llamen a reservar”, dijo.
A su vez, Patricia Vallejos, de La Roca, también señaló que prefieren pedir a los clientes que reserven los espacios especialmente por una cuestión de organización, aunque por supuesto también atienden sin reservas a los clientes que eventualmente deciden salir a comer fuera de la casa.
Cristina Vallejos, de Hacienda Las Palomas, agregó que los clientes extranjeros están habituados a realizar reservas. “Los clientes locales, a veces, se enojan si preguntas sobre la reserva, pero es más una cuestión de organización, ya que los fines de semana no tenemos lugar”, acotó.
Por su parte, Oliver Gayet, de la Asociación de Restaurantes del Paraguay (ARPY), aseveró que una buena parte de los clientes aún no está acostumbrado a hacer reservas. Sin embargo, estos hábitos se modifican de acuerdo a la ley de la oferta y demanda.