Las condenas de 15 y 10 años de cárcel para dos presos brasileños que extorsionaron desde el penal de Tacumbú, fueron confirmadas por el Tribunal de Apelación en lo Penal, Segunda Sala. Declararon inadmisibles las apelaciones del fiscal y la Policía.
La pena más alta fue aplicada a Charles Albert Arthur y la más baja a Altamiro Eleuterio, quienes fueron encontrados culpables de extorsionar, desde el penal de Tacumbú a unos 30 empresarios, a quienes amenazaban con secuestrar a sus familiares si no pagaban millones.
Los camaristas Delio Vera, José Agustín Fernández y Mirtha González de Caballero, ratificaron la resolución de los jueces Nulina González, Elsa García y Gustavo Santander, dictada en juicio oral, el 6 de diciembre del 2011.
Las apelaciones fueron presentadas por el fiscal Rogelio Ortúzar, que pretendía que además de las penas, les aplicaran a ambos 10 años de medidas de seguridad, y por parte de la defensa que buscaba anular el juicio oral.
Al analizar previamente los recursos, los camaristas señalaron que la apelación del fiscal Ortúzar fue presentada fuera del plazo legal. Tenía hasta el 28 de diciembre del 2011 para apelar y lo hizo el 30 de diciembre.
Con respecto a la defensa, apeló el 3 de febrero, un día después de vencer el plazo, por lo que también apeló tarde.
Con ello, ambos recursos fueron declarados inadmisibles, con lo que la sentencia dictada en el juicio oral fue ratificada por los camaristas.
Los antecedentes del caso señalaban que los reclusos llamaban a las víctimas y les decían que eran soldados del grupo criminal brasileño Primer Comando Capital (PCC).
Antes de cortar, los mismos les daban todos los datos de los parientes para amedrentar. Los pedidos de dinero fueron de entre 20 mil dólares para no cometer los secuestros.
Eleuterio cumple una pena de 25 años de cárcel por matar a su exabogado. Además, Martínez cumple penas por hurto agravado, coacción y extorsión.