CURUGUATY
Al filo de las 14.00 horas, llegaron a la Comisaría 5ª de Curuguaty los cinco campesinos procesados por la masacre de Curuguaty, escoltados por un fuerte dispositivo policial, a bordo de una furgoneta. Luego se trasladaron a la colonia Yby Pytã, de donde son oriundos. Sin embargo, Rubén Villalba tuvo que regresar a causa de una nueva orden de prisión preventiva dictada por el juez Carlos Goiburú, que guarda relación con otro proceso sobre invasión de inmueble.
En el momento del traslado de Curuguaty a Yby Pytã, una cantidad de 350 personas se encontraba cerrando el trayecto frente a la propiedad donde ocurrió la masacre. La intención de los dirigentes era que los campesinos descendieran en el lugar y celebrar la obtención de la prisión domiciliaria. Mediante negociación con los policías, se consiguió abrir el paso con la promesa de que los cuatro campesinos quedarían un momento en el lugar, lo que los uniformados no cumplieron, pues pasaron de largo, generando el repudio de los manifestantes que en caravana de motocicletas y vehículos pequeños siguieron a las patrulleras.
Primeramente, los hermanos Néstor y Adalberto Castro llegaron a sus casas, donde una multitud les esperaba; los dirigentes de la comunidad de Yby Pytã, Fracción 1500 y 2000, gritaron en todo momento las consignas: “¡Luchar, vencer o morir!” y “¡El pueblo, unido, jamás será vencido!”.
Los hermanos Castro ratificaron que seguirán luchando por las tierras de Marina Cué, a pesar del estado debilitado de salud por los 58 días de huelga de hambre que realizaron para lograr que la Justicia les dé la medida.
La madre de ambos, Élida Benítez, dijo que su alegría no pudo ser completa, ya que uno de sus hijos, Adolfo Castro, había fallecido en la masacre, aunque a pesar de todo agradeció a las personas que se acercaron hasta su casa para recibir a sus hijos y a todos los que les acompañaron durante la huelga de hambre.
Luego, Felipe Benítez y Arnaldo Quintana fueron recibidos de igual forma, con mucha concurrencia de vecinos que, inclusive, acompañaron en caravana a la comitiva policial.