La utilización de tarjetas de crédito y de débito en los diferentes comercios del país genera una comisión para las procesadoras de tarjetas que integran la Cámara Paraguaya de Medios de Pago (CMMP), y las tasas para las de crédito pueden ir desde el 1% al 8%, dependiendo del contrato que se firme con cada uno de los vendedores. Por débito se promedia una comisión del 3%.
En ese sentido, más allá de los consumidores, son los mismos comerciantes los que cuestionan que las tasas de las comisiones varíen y aseguran que no hay mucha justicia porque en algunos casos los comercios más grandes pagan menos, cayendo un mayor peso de la recarga sobre los locales más pequeños. Finalmente, es el cliente el que tiene que pagar por la comisión, cuando adquiere un bien o servicio.
En muchas ocasiones también se da que los vendedores cobran hasta un 10% de recargo sobre el precio final, cuando el comprador usa tarjeta de crédito. Alegan que la procesadora les obliga a hacer este recargo, siendo nuevamente el usuario el perjudicado.
Antonio Santamaría, presidente de la Fedecámaras de Ciudad del Este, comentó que en la capital de Alto Paraná el trato que tienen de las procesadoras es incluso más desigual y no se entiende por qué la discriminación. Señaló, como ejemplo, que la procesadora Bancard había confesado que cobra a los restaurantes 3,5% de comisión por uso de tarjeta de crédito, mientras que a los demás comercios la tasa llega incluso al 8%. Pidió sinceramiento a la procesadora.
“Nosotros aspiramos a que Bancard les cobre la misma tasa a todos y no porque estemos en la frontera nos cobre 8%. Le solicitamos que aplique la misma tasa que aplica a la Asociación de Restaurantes de Asunción. No se entiende, a los supermercados se les cobra de 1,5% a 2,5%, a las empresas de la frontera 8% y hay rumores de que a empresas grandes hay una diferenciación del 4%", apuntó.
COMPETITIVIDAD. Santamaría remarcó que Bancard es una firma seria y tiene que comprender que la Constitución Nacional dice que el Gobierno debe mantener la competitividad en el mercado. Añadió que los empresarios no quieren fastidiar a nadie, sino solo ser competitivos porque están en juego muchos empleos y pago de impuestos.
Por su parte, Juan Vera, presidente de la Asociación de Usuarios y Consumidores del Paraguay (Asucop), manifestó que en el caso de la tarjeta de débito la comisión es aún más injusta, porque ese es el dinero perteneciente al usuario y no está tomando un dinero prestado, en comparación con la tarjeta de crédito, por lo que no amerita el recargo.
Añadió que está a favor de que exista un precio diferenciado (menor) sobre el precio de lista, cuando el cliente compra en efectivo y que no suceda al revés, como pasa actualmente, que se recarga la comisión sobre el valor que se le da a conocer al público.
RAZONABLE. Por su parte, Christian Cieplik, presidente de la Cámara Paraguaya de Supermercados (Capasu), considera razonable la tasa de comisión que le están cobrando las procesadoras a este rubro.
Marcelo Arce, comerciante de electrónica del microcentro capitalino, mencionó que no recarga la comisión cuando sus clientes abonan con débito y prefiere ajustar sus precios. Sin embargo, en las ocasiones cuando ya no le cierran los números, opta por pedir a sus consumidores que retiren dinero del cajero automático si es que van a pagar con débito, porque se rehúsa a hacer ese recargo que le estipula la procesadora por la utilización del plástico.