14 jul 2026

Cloacas a cielo abierto aportan a la infestación del arroyo San Lorenzo

Algunas calles de la ciudad de San Lorenzo adquieren el aspecto de una gran ciénaga, ante la carencia de un sistema de alcantarillado sanitario, en días posteriores a las lluvias. Las aguas servidas se mantienen por varios días en los caminos de tierra y sobre empedrados, incluso, de barrios céntricos.

Contaminante.  En los tres kilómetros que tiene el arroyo San Lorenzo se calcula que existen unas 1.500 bocas de desagüe.

Contaminante. En los tres kilómetros que tiene el arroyo San Lorenzo se calcula que existen unas 1.500 bocas de desagüe.

En asentamientos como Marquetalia y Lote Guasu, esta problemática se agrava, puesto que cuando llueve intensamente las canaletas a cielo abierto que transportan todo tipo de agua residual desbordan e ingresan a las casas del vecindario.

“El agua entró hace poco en nuestra casa y descompuso todas nuestras cosas. El canal que abrieron acá (señala un costado de la calle) es muy angosto y desborda todo cuando llueve. A todos los vecinos les pasa lo mismo”, se queja Marcela Portillo.

Varias viviendas de la zona cuentan con pozo ciego, pero de igual manera los desperdicios domiciliarios son vertidos directamente al canal de drenaje que surca el vecindario, situado a metros de la divisoria de ambos barrios señalados.

“A mi hija le mandé hacer para su casa y no puede estar ahí de la cloaca”, apunta a un sector que queda más al fondo del vecindario. Situaciones como esta se repiten en otros puntos de este canal que desemboca en el arroyo San Lorenzo, uno de los tres mayores aportantes a la contaminación del lago Ypacaraí.

En San Lorenzo existen cuanto menos 1.500 bocas de desagüe cloacal que desagotan en el mencionado cauce. La Secretaría del Ambiente (Seam) realizó un fallido intento –el año pasado– por taponar estos conductos.

Biodigestor. Ahora, evalúan apostar por biodigestores cuyo fin es el tratamiento de residuos orgánicos a menor escala. Recientemente, la Seam instaló uno de estos dispositivos en una escuela de Marquetalia, a modo de prueba piloto para concientizar sobre su funcionamiento y resultado.

Se pretende extender este mecanismo a varios asentamientos, a lo largo del arroyo San Lorenzo, con la idea de reducir el nivel de contaminación del cauce. Prevén instalar unos 100 biodigestores en puntos estratégicos del arroyo.

En tanto no se obtengan los fondos necesarios para costear esta iniciativa, que ronda los G. 400 millones, toda la idea se quedará en los papeles.