En las imágenes se puede observar al interno Tomás Sosa, quien está recluido en el penal desde hace varios años por un caso de autosecuestro.
El hombre aparece en compañía de otro recluso con billetes de G. 100 mil, además de cocaína y bebidas alcohólicas.
En otra fotografía se lo ve con varios fajos de billetes de G. 100 mil. Además, en otra de las imágenes se puede observar cuatro líneas de cocaína preparadas para el consumo y también dos botellas de bebidas alcohólicas.
Las imágenes fueron difundidas hace tres días a través de las redes sociales.
Por su parte, el director del penal, Alberto Cardozo, manifestó en contacto con ULTIMAHORA.COM que tiene conocimiento de las imágenes y confirmó que se trata de Tomas Sosa, pero alegó que las fotos fueron tomadas en el año 2013 cuando él no estaba al mando del centro penitenciario.
“Esa foto es de hace varios años. Cuando me enteré allané personalmente su celda, y no encontré absolutamente ninguna evidencia. Esa foto fue tomada en época del antiguo director, hoy en día no hay un cuarto de caña dentro del penal, ellos no tienen bebida alcohólica”, aseguró.
El director expresó que está al frente del penal desde hace un año y dos meses. “Yo vi la foto hace tiempo y pensé que era actual. Al hablar con Sosa, él me confesó que las imágenes fueron tomadas en el año 2013", acotó.
Además, dijo que en el momento de la requisa dentro del pabellón no se encontró ningún aparato celular y tampoco cámaras fotográficas. Sin embargo, el interno cuenta con un perfil de Facebook y publica fotografías de este año.
Cardozo confesó que en el penal es difícil evitar el ingreso de crac, debido a que las mujeres esconden en sus partes íntimas, por lo que es imposible que no circule dentro del centro penitenciario. Sin embargo, dijo que dicha droga circula en muy poca cantidad.
La penitenciaría de Encarnación cuenta actualmente con 900 reclusos. La capacidad es para 1.200 personas, si es que se cuenta con los efectivos de seguridad necesarios para controlar la situación. Pero actualmente solo cuentan con 18 guardias por turno para todo el penal.
“Las personas que vienen trasladadas de las penitenciarías de Ciudad del Este y de Tacumbú son gente peligrosa. Hay personas condenadas a 40 años, hay brasileros, es una bomba de tiempo este lugar”, concluyó.
En la semana pasada circularon varias fotografías de los reclusos del penal de Ciudad del Este con wisky, drogas y aparatos celulares.