El fiscal Sixto Marín, en ese entonces, imputó a Miguel Benítez por homicidio culposo y exposición a peligro en el transito terrestre. El mismo alegó que se investigaba la falla humana del chofer que podía haber ocasionado el percance y que en un descuido se le había escapado la rueda hacia la banquina y al intentar retomar la capa asfáltica, podría haber ocurrido la explosión. Aquel accidente había ocurrido en el kilómetro 198 de la ruta 5, y perdieron la vida dos personas en el lugar y otra más días después.