03 mar. 2026

Chilena capacita a maestros locales en método de matemática Singapur

La experta dedica su vida al asesoramiento en la metodología que ayuda a los estudiantes a razonar sobre números y problemas matemáticos. Esta se aplica en más de 50 países y en Paraguay se replica en 15 colegios privados desde el 2015.

Especialista.   Paulina Estrada  enseña la mejor manera de aprender   matemáticas.

Especialista. Paulina Estrada enseña la mejor manera de aprender matemáticas.

Por René González Ramos

rene-gonzalez@uhora.com.py

La chilena Paulina Estrada llegó a Paraguay recientemente para capacitar a un centenar de docentes locales de 15 colegios privados de Asunción, Central y Ciudad del Este, que inician este año la enseñanza de matemáticas con el modelo conocido como Singapur, que nació en el país asiático unas décadas atrás. En esta entrevista habla con Última Hora sobre el éxito del método educativo de Singapur y la reforma educativa que se gesta en Chile actualmente.

–¿Qué es el método Singapur para matemáticas?

–Es una metodología de enseñanza que busca básicamente que los niños aprendan a razonar y no solo aprender de memoria los cálculos de aritmética. Pretende que el niño sea el protagonista de su aprendizaje desde los números hasta la resolución de problemas. No se enseña con pizarras sino que el docente brinda herramientas didácticas a sus estudiantes, pasando a ser guías de los mismos.

–¿En qué se basa la metodología de enseñanza?

–En tres pilares (concreto, pictórico, abstracto). Primero, lo concreto, donde los niños aprenden los cálculos por su propia experiencia de vida. No se dan los números en el aire (o en una pizarra), sino que se sienten a través de los materiales, se manipulan. Luego, lo pictórico, donde el niño pasa a dibujar; recién después pasa a escribir los números o signos, una vez que ya aprendió lo que significan. El error que los profesores cometemos es que los materiales utilizamos como demostración. Nos ponemos delante del niño y les decimos que esto es 1 o es 2, etcétera. Lo bueno de este método es que es adecuado para todo tipo de niños, incluso más adecuado para aquel que más le cuesta.

–¿Por qué es exitosa la experiencia de Singapur?

–Creo que porque los chicos finalmente entienden. No son una máquina de resolver cálculos sino que finalmente entienden lo que hacen. El niño es capaz de razonar por sí mismo, entonces se pregunta, no tiene limitaciones, se desarrolla mentalmente. El éxito es que despierta la curiosidad, el niño pregunta y pregunta.

–¿Cuándo decide Chile implementar el sistema?

–Alrededor del 30 por ciento de los colegios privados aplican esta enseñanza en sus instalaciones desde hace tiempo. En el 2011 hubo un piloto para 300 escuelas subvencionadas y municipales donde se les entregaron materiales más el texto. Estuvieron cuatro años en ese piloto y hoy existen libros licitados en el Ministerio y estos libros tienen que tener varios de los enfoques de la metodología. Se aplica la metodología principalmente porque se ve el éxito que implica en la enseñanza de los niños de Singapur y otros países.

–¿Es necesaria una reforma educativa para concretar estos cambios?

–Solo implica un cambio en la metodología de enseñanza. Es decir, el contenido del currículo en sí no cambia, solo la forma de enseñar. Además debe aplicarse en forma gradual, tomando por ejemplo tres años, desde el preescolar hasta el segundo grado, y así avanzando cada año hasta llegar al sexto grado, por lo menos.

–¿Cómo se aplica esta enseñanza en el aula?

–Aquí hay otra diferencia con la metodología tradicional que se aplica en nuestros países. El docente debe formar grupos y va recorriendo durante la clase por grupos, donde los alumnos pueden comunicarse entre sí. No se para frente a todo el grupo. Muchas veces, cuando las aulas son las típicas donde se ve al profesor frente a todos sus alumnos, no logra saber cómo van progresando los chicos, qué necesitan y cómo puede ayudarlo.

–¿Qué papel juega la formación del maestro? Teniendo en cuenta que este tema es puesto en tela de juicio en toda la región.

–La vocación es fundamental. Son los mismos problemas en toda la región. Por eso es importante la capacitación y además tienen que darse pruebas nacionales de aptitudes o capacidades, para saber cómo se avanza o retrasa cada año. Pero la única forma de avanzar es tener gente con vocación, porque a veces ocurre que estudia pedagogía aquel que no le resultó otra carrera o que en su comunidad no tiene otras posibilidades de ingreso. Entonces no hay vocación. Es necesario elevar el estatus del docente; tienen el futuro del país en sus manos.

–Por último, ¿podría comentarnos sobre la reforma educativa que se lleva adelante en Chile?

–La reforma va a la formación docente y al sistema de colegios que existe en el país, su financiamiento, el tema de selección y de lucrar con la educación están en discusión. Se busca la calidad para que todos puedan tener la opción de acceder a un colegio de calidad, no solo porque puedo pagarlo o soy un mejor alumno. Actualmente los colegios tienen un sistema de selección donde cada institución decide con qué colegio trabajar, cuando ese es un derecho. ¿Qué tanto entregan los colegios si tienen el valor agregado de los mejores alumnos? No tengo mucho trabajo que hacer si tengo a los mejores. Creo que estos cambios son muy necesarios. Es un tema político y de cómo se administran los colegios. Porque si tengo un colegio, puedo ganar plata con lo que me da el Estado. Creo que vamos por buen camino, no se pueden tener ganancias del apoyo del Estado, hacerlo como un negocio. La idea es que ahora la educación sea gratuita y de calidad.

Singapur ocupa los primeros lugares en las pruebas internacionales que miden capacidades en matemáticas, comprensión lectora y ciencias naturales. Los expertos internacionales atribuyen este éxito educativo a su metodología de enseñanza, que hoy es replicada en países como Finlandia, Francia o Estados Unidos, donde se aplica en instituciones de los 50 estados. En la región, se enseña en Chile, Brasil, Panamá y Ecuador. En Paraguay, se aplica este año en 15 colegios, entre ellos, el San José, Internacional y Campo Alto.