08 jun. 2026

Casi 400.000 adultos sin dosis

La campaña de vacunación anti-Covid en Paraguay afronta el desafío de llegar todavía a más de la mitad de la población que no recibió ninguna dosis.

Hasta el momento, el 39,8% de la población total cuenta con ambas dosis de las vacunas y 47,1% con al menos una.

Lo más preocupante, y con mayor razón ante la circulación de una variante como la ómicron de rápida y alta contagiosidad, es que todavía hay poco más de 382.000 adultos de 50 años en adelante que no accedieron a una sola dosis.

Esto supone todo un reto para el sistema sanitario, frente la anunciada tercera ola del Covid en el país que se daría hacia fines de enero y principio de febrero próximos.

El ingreso de ómicron redobla las alarmas, dada a su particularidad de ser más transmisibles que las variantes anteriores de coronavirus.

El plan nacional de vacunación, si bien ya alcanzó cifras insospechadas de dosis aplicadas (6.736.177) y de vacunados en lo que va del año (3.462.822 de 1ª, 2.927.577 de 2ª y 345.778 de 3ª dosis), sigue transitando en zona roja, si se toma en cuenta los parámetros que se tienen a nivel mundial sobre cobertura de inmunización anti-Covid.

El propio director del Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI), Dr. Héctor Castro, puso de relieve este hecho al hacer mención que el umbral de inmunización aumenta a la luz de la exigencia de la situación epidemiológica.

“En rojo se encuentran las regiones con vacunación por debajo del 50%; antes se hablaba por debajo del 30%. Pero, ante el aumento de contagios, internación y fallecimiento y ante el potencial ingreso de nuevas variantes se debe aumentar la cobertura”, manifestó días antes de que se confirmaran los primeros tres casos de ómicron en el país.

El Dr. Fernando Galeano, presidente de la Sociedad Paraguaya de Infectología (SPI), señala que si bien ya casi la mitad de la población cuenta con al menos una dosis anti-Covid, esto trae aparejado mayor relajo social y un descuido de las medidas sanitarias. Por lo que esa combinación puede producir un cóctel que dispare los casos principalmente en esa porción –importante– de la población que no se vacunó.

“La alarma siempre tiene que estar prendida. Ahora hay un caldo perfecto de contagio, en las vacaciones la gente se va afuera; el movimiento de personas, el ir a lugares nuevos y estar en contacto con mucha gente, la salida a balnearios, a las playas con una variante hiper contagiosa es un caldo de cultivo perfecto como para que ómicron se disemine como reguero de pólvora”, advirtió.