Hace semanas, incluso meses, que el presidente estadounidense anunció su intención de imponer aranceles a sus vecinos a pesar del acuerdo de libre comercio que los une.
Al volver a la Casa Blanca el lunes, el republicano dijo que impondrá los nuevos gravámenes desde el primero de febrero.
Las respuestas no tardaron.
“Canadá responderá y todo está sobre la mesa”, aseveró Trudeau en una conferencia de prensa, al tiempo que enfatizó que la reacción de Ottawa será “robusta, rápida y medida”, pero será equivalente en volumen, dólar por dólar, a los montos gravados por Estados Unidos. Estas medidas “tendrán un costo para los canadienses”, añadió.
“Estamos listos para enfrentar todos los escenarios”, indicó el saliente primer ministro. “Protegeremos nuestros intereses nacionales”.
De todos modos, precisó que espera convencer al gobierno de Trump de no imponer aranceles que serán nefastos asimismo para los ciudadanos estadounidenses.
“Es importante siempre tener la cabeza fría y referirnos a los decretos firmados, más allá del propio discurso”, dijo menos enérgica Sheinbaum durante su habitual rueda de prensa este martes.
NUEVOS ARANCELES. Trump ha apuntado a aliados y adversarios por igual, planteando la perspectiva de nuevos aranceles para tratar de que otros países tomen medidas más duras ante las preocupaciones estadounidenses.
El lunes, Trump volvió a acusar a Canadá y México de no detener la inmigración ilegal y el ingreso de fentanilo a Estados Unidos, dos de sus principales banderas.
“Es un momento crucial para Canadá y los canadienses”, sopesó.
Según economistas, la imposición de derechos aduaneros provocaría una profunda recesión en el país, que exporta 75% del total de sus bienes y servicios hacia EEUU. México es desde 2023 el mayor socio comercial de Estados Unidos, incluso por delante de China.
“Hay que referirse a los decretos por el momento. Por eso digo que hay que tener calma y la cabeza fría y actuar paso por paso”, afirmó Sheinbaum. “En el decreto que firma (Trump) está instruyendo al representante comercial de Estados Unidos para que inicie las pláticas para la revisión del tratado en 2026, que está establecido dentro de lo que se firmó", sostuvo la presidenta mexicana.
Este acuerdo de libre comercio entre los tres países norteamericanos firmado en 2018 durante el primer mandato de Trump, sucedió al TLCAN, que databa de los años 1990. Cuando el T-MEC quedó concretado, el propio Trump indicó que era el “mejor y más importante acuerdo comercial jamás firmado por Estados Unidos”.
El texto incluye un dispositivo de revisión que en este caso está previsto activar en 2026 y que permitiría a los tres países adaptar el acuerdo, en un contexto de varios conflictos sectoriales entre los firmantes.
Si las empresas extranjeras quieren escapar a las barreras comerciales de Washington, “lo único que pueden hacer es construir fábricas en Estados Unidos y contratar a estadounidenses con muy buenos salarios”, declaró Howard Lutnick, quien se perfila como futuro secretario de Comercio de Trump.