En el simposio expusieron las dificultades de cada país en cuanto a la seguridad de los fiscales y que esto se evidenció con el asesinato del fiscal antidrogas Marcelo Pecci, el 10 de mayo pasado.
Salas citó las situaciones de alto riesgo que conlleva el trabajo en ciertos sitios del territorio nacional y destacó la peligrosidad de las zonas fronterizas. Habló de que se reciben amenazas, presiones y ataques de parte de los investigados.
Se expuso la necesidad de establecer protocolos nacionales e internacionales de protección para los agentes.