Con los primeros acordes de Jumpin’ Jack Flash, un sinfín de teléfonos móviles iluminaron la Ciudad Deportiva de La Habana: todos querían registrar para el recuerdo la entrada triunfal de The Rolling Stones en un concierto espectacular y único con el que conquistaron en Cuba la última frontera del rock. “Sabemos que años atrás era difícil escuchar nuestra música en Cuba, pero aquí estamos tocando para ustedes en su linda tierra. Pienso que finalmente los tiempos están cambiando”, apuntó Mick Jagger (72), en un claro español, sobre los inicios de la Revolución, cuando el rock extranjero no era bien visto por el oficialismo.
Marzo 26, 2016 10:00 p. m.