Hoy meditamos el evangelio de San Juan. La vida de Jesús, nuestro Modelo, es una continua acción de gracias al Padre. Con la resurrección de Lázaro, exclamará Jesús: Padre, te doy gracias porque me has escuchado. En la multiplicación de los panes, Jesús tomó los panes y, dando gracias, dio a los que estaban recostados y los peces.... En la institución de la Eucaristía, antes de pronunciar las palabras sobre el pan y el vino, el Señor dio gracias. Y así, en incontables ocasiones. Por eso, “podemos decir afirma el Papa Juan Pablo II que su oración, y toda su existencia terrena, se convirtió en revelación de esta verdad fundamental enunciada por la Carta de Santiago: Todo don bueno y toda dádiva perfecta viene de arriba, desciende del Padre de las luces...”.
Abril 1, 2017 10:00 p. m.