29 ago. 2025

Bolsonaro y Lula suman apoyos claves de cara al balotaje

El presidente Jair Bolsonaro, candidato a la reelección, recibió este martes el respaldo de los gobernadores de los tres mayores estados de Brasil, así como de su ex ministro y ex juez Sergio Moro, némesis del líder izquierdista Lula da Silva, que, en tanto sumó al laborismo de Ciro Gomes.

Han sido los primeros movimientos de cara a la segunda vuelta del 30 de octubre, después de que Lula obtuviera en las elecciones del pasado domingo el 48.4 % de los votos, frente al 43.2 % que logró el líder de la ultraderecha.

Este martes declararon su apoyo a Bolsonaro los gobernadores de los estados de São Paulo, Rodrigo García; Minas Gerais, Romeu Zema, y Río de Janeiro, que en ese orden constituyen los tres mayores colegios electorales y concentran, en conjunto, a 63 millones de electores, sobre un total de 156 millones en el país.

Castro pertenece al Partido Liberal, el mismo de Bolsonaro, por lo que su apoyo no es novedad. Zema es miembro del partido Novo, de corte liberal y cercano a las ideas del gobernante, sobre todo en lo económico.

Ambos fueron reelegidos en la primera vuelta del domingo.

En el caso de García, aspiró a la reelección en São Paulo, pero quedó fuera de la disputa en la primera vuelta del pasado domingo, ganada por el bolsonarista Tarcísio Gomes de Freitas, con un 42.5%, quien disputará una segunda vuelta contra Fernando Haddad, segundo con un 35.4 %.

García, del Partido de la Social Democracia (PSDB), dijo que su decisión es “personal”, aclaró que no depende de la posición que adopte finalmente esa formación y la justificó en su convicción de es necesario “evitar” una victoria de Lula.

LAVA JATO. Moro, por su parte, fue elegido el domingo en las legislativas celebradas en paralelo a las presidenciales, senador por el estado de Paraná, con casi 1.9 millones de votos. Como juez, Moro se granjeó una reputación de paladín en la lucha anticorrupción al liderar la megacausa Lava Jato, proceso que destapó una red de sobornos en la estatal Petrobras y que envió a Lula a prisión en 2018.

El líder progresista también movió piezas y se garantizó el apoyo del Partido Democrático Laborista (PDT), que había postulado a la Presidencia a Ciro Gomes, quien quedó en cuarto lugar con un 3.04 %.

Lo anunció el presidente del PDT, Carlos Lupi, tras una reunión de la dirección del partido que se pronunció en forma “unánime” por respaldar “a lo que es más próximo, que es la candidatura de Lula”.

Como candidato, Gomes fue tan duro en su campaña con Bolsonaro como con Lula, pero ayer garantizó que respeta la decisión de su partido y que respaldará al líder progresista, al que, sin llegar a citar por su nombre, consideró como “la última salida”.


Fallo de las encuestadoras
El presidente ultraderechista Jair Bolsonaro obtuvo en la primera vuelta de las presidenciales en Brasil un fuerte apoyo que ninguna de las principales encuestas del país detectó. ¿Qué falló?
Lula Da Silva obtuvo 48% de los votos, frente al 50% y el 51% que prevían respectivamente Datafolha e Ipec, dos encuestadoras de reconocida trayectoria, que acertaron sus pronósticos dentro del margen de error para el ex mandatario izquierdista.
Pero, lo que no supieron anticipar fue el éxito del bolsonarismo: con el 99% de los colegios escrutados, el presidente conquistó el 43% de los votos, frente a un máximo de 37% que le atribuyeron las encuestas en los meses previos. “Las últimas encuestas del viernes y del sábado muestran que hubo grandes errores, no solo en la presidencial, sino también en la elección de senadores y gobernadores”, dijo a la AFP Leandro Gabiati, director de la consultora Dominium en Brasilia. Aunque, las conclusiones pueden tomar algún tiempo, los analistas barajan un conjunto de motivos, que van desde posibles problemas de diseño de las encuestas hasta la migración de votos de último momento.