12 abr. 2026

Bolsonaro busca calmar crisis con un pastor para Justicia

Renovación. Bolsonaro (i) y su nuevo ministro de Justicia, André Luiz de Almeida Mendonça (d).

Renovación. Bolsonaro (i) y su nuevo ministro de Justicia, André Luiz de Almeida Mendonça (d).

En un intento de apaciguar la crisis política que desató la renuncia del ex ministro de Justicia, Sergio Moro, el presidente brasileño Jair Bolsonaro nombró ayer como reemplazo al abogado André Luiz de Almeida Mendonça, un pastor evangélico moderado y de perfil técnico.

La renuncia de Moro, el antiguo ministro idolatrado por muchos debido su trabajo contra la corrupción en el sonado caso Lava Jato, fue ocasionada por la salida de Mauricio Valeixo de la dirección de la Policía Federal, el pasado viernes, una decisión que, según el ex juez, se produjo por supuestas “interferencias políticas” de Bolsonaro dentro de la institución.

Aunque el nombramiento del nuevo ministro de Justicia y hasta ahora abogado general del Estado es visto con buenos ojos por su conocida ecuanimidad y la comunicación fluida que tiene con los miembros de la Corte Suprema, no ocurre lo mismo con Alexandre Ramagem, ex jefe de seguridad de Bolsonaro en su campaña electoral, y a quien el mandatario anunció ayer como el nuevo director de la poderosa Policía Federal.

NUEVA FIGURA. Ramagem, hombre de confianza del “clan Bolsonaro” (formado por el mandatario y tres de sus hijos: el senador Flavio, el diputado federal Eduardo y el concejal de Río de Janeiro, Carlos), es la persona con la que el que el líder ultraderechista espera tener la comunicación que no consiguió con su antecesor. La Policía Federal conduce actualmente investigaciones que preocupan a los Bolsonaro.

Una de ellas trata sobre la diseminación en las redes sociales de noticias falsas, las cuales se sospecha que pudieran ser originadas por grupos directamente vinculados a Carlos Bolsonaro y a un llamado “gabinete del odio” que operaría desde el palacio presidencial. Otra, intenta determinar si el senador Flavio Bolsonaro, en la época en que era diputado regional en Río de Janeiro, participó en una trama de presuntos fraudes y blanqueo de capitales, que se habrían cometidos mediante la contratación de funcionarios “fantasmas” para su gabinete. Esta semana, Moro pidió investigar al entorno de Bolsonaro.

Opinión dividida
Según un sondeo publicado ayer por el Instituto Datafolha de Brasil, el 48% de los brasileños rechaza abrir un proceso con fines de destitución contra el presidente brasileño Jair Bolsonaro. En tanto, el 45% se muestra favorable a ello. Un 6% de los entrevistados prefirieron no posicionarse con respecto a un eventual juicio político. EFE