Entre los requerimientos mínimos se encuentra que el país de origen debe tener una calificación de grado de inversión, y la entidad debe igualmente contar con nota similar a nivel local en su país; pero también su calificación internacional tendrá preponderancia a la hora de analizar la correspondiente autorización, refirió Holst.
Asimismo, el país deberá estar asociado al Grupo de Acción Financiera Internacional (Gafi) y la entidad deberá cumplir las normativas de prevención de lavado de dinero.
“La calificación de riesgo nos ayudará a ver realmente la capacidad y solvencia del banco, ya que un análisis de un banco en el exterior, sobre todo si es de un país distante, sería muy costoso y podría no ser correcto; además de esto, estaremos en conversación e intercambio de información con las respectivas superintendencias de bancos”, indicó.
Actualmente en Paraguay existen tres bancos que son sucursales directas extranjeras: Citibank, Banco Do Brasil y Banco de la Nación Argentina.
Cuatro son de propiedad extranjera mayoritaria: Itaú, Sudameris, BBVA y HSBC (adquirido por el GNB Sudameris de Colombia); en tanto que las ocho entidades restantes son de propiedad local mayoritaria: Regional, Continental, Amambay, Visión, Itapúa, Atlas, Bancop y Familiar.