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Basura entra sin control a bañados y convierte los cauces en vertederos

 

Pese a encerrar en sus olvidados territorios valiosos recursos para el medioambiente, principalmente las aguas de ríos y arroyos y todo un eco-sistema que sobrevive en ellas, las zonas ribereñas de Asunción se presentan sumamente vulnerables y facilitan el ingreso de todo tipo de desechos altamente contaminantes.

En esta alarmante situación se encuentran las zonas de la laguna Cateura, Laguna Pytã, el Banco San Miguel, la Bahía de Asunción y la totalidad de los arroyos, como el Lambaré, Mburicá, Mburicaó, Morotî, por citar algunos.

Todos estos lugares periféricos se caracterizan por la gran cantidad de desechos que no solo se acumulan ante las precarias casas de las humildes familias que habitan estas áreas de la ciudad, sino que también se ven flotando en los poluidos cauces.

Los desperdicios incluso se mezclan con efluentes cloacales que se vierten irregularmente ante la falta de sistemas de desagüe y generan nauseabundos olores que tornan insoportable la habitabilidad en esos sitios.

Las desagradables cargas ingresan diariamente en todo tipo de vehículos, desde enormes camiones hasta camionetas, con escombros, materias en avanzado estado de descomposición y otros desperdicios, pasando en todo su recorrido frente a comisarías, centros municipales y otras instituciones estatales, sin que ninguna de sus autoridades se digne en impedir su ingreso.

RECLAMO. Ante este panorama de degradación ambiental, el concejal Javier Pintos planteó la intervención activa, directa e inmediata en el control de los diversos accesos a estos sectores de la ribera asuncena, de manera a evitar que nuestros recursos naturales se conviertan en simples basurales.

En ese sentido, señaló que se coordine con el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades), la Policía Nacional, la Fiscalía del Ambiente y otras instituciones públicas y privadas la intervención de estos puntos ribereños; así como la aplicación de las sanciones económicas previstas en la ordenanza de basura cero para los infractores.

La referida normativa establece una multa de hasta 2.700 jornales, es decir, G. 227.718.000, para quienes arrojen irregularmente la basura a estas corrientes de agua, donde además la legislación establece penas carcelarias de hasta cinco años.

El edil sostuvo que es de fundamental importancia difundir y promocionar la búsqueda de la conciencia ciudadana a través de los medios de comunicación, mostrando hechos reales que dimensionen lo que significa la contaminación, de las toneladas de basura que se depositan en esos cauces hídricos, en un problema que al final afecta a todos los habitantes.

Julia Beatriz Álvarez, de la Comisión Vecinal Villa Cateura, indicó que desde hace décadas piden a las autoridades ambientales y municipales la presencia de guardias o inspectores que pongan fin a la descarga de desechos en la Laguna Cateura.

Por su parte, Silvio Espínola, quien se dedica al reciclaje en la zona de Laguna Pytã, camino al Mbiguá, dijo que de prohibirse el ingreso de basura a este lugar, muchas familias quedarán sin el sustento diario, ya que de lo poco que pueden rescatar generan sus ingresos que les permiten comprar alimentos y cubrir otras necesidades.

Si prohíben que traigan basura, no podremos reciclar y moriremos de hambre. Deben ver alternativas para nosotros. Silvio Espínola, Laguna Pytã.

Las aguas de la laguna están podridas. Vivimos entre basura y mal olor. Los animales que beben el agua se mueren. Julia Beatriz Álvarez, Laguna Cateura.


Urgen crear la Unidad de Policía Municipal Ambiental
La creación de la Unidad de Policía Municipal Ambiental para identificar, categorizar y combatir la proliferación de vertederos clandestinos en Asunción fue propuesta por el concejal José Alvarenga, en minuta que fue derivada a la Intendencia para su consideración.
El edil propone la realización de un concurso interno para cubrir las necesidades operativas de la pretendida Agrupación Comunal y que el Ejecutivo Municipal informe de los avances en un plazo no mayor a 15 días.
Alvarenga recordó que Aseo Urbano recolecta un promedio que oscila entre los 900 mil y 1 millón de kilos de basura por día producto de desechos domiciliarios, barrida de calles, limpieza de plazas, paseos y mercados.
Asimismo mencionó que mingas ambientales y limpieza de arroyos evidencian la falta de cumplimiento de lo establecido en la Ordenanza 408/14 Basura Cero, que prohíbe verter desperdicios en espacios públicos y a las aguas. A modo de ejemplo dijo que sacaron 1.700.000 kilos de basura de los arroyos y que cada mes se retiran 45 toneladas de basura sobre 21 Proyectadas.

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