07 may. 2026

Azucareros pierden USD 100 millones por el contrabando

El azúcar sigue siendo uno de los productos que más ingresan de contrabando al país, lo que pone en jaque a los ingenios azucareros paraguayos, que acumulan pérdidas por alrededor de USD 100 millones anuales a causa del comercio ilegal del producto.

Ariel Felippo, dirigente del Centro Azucarero Paraguayo, indicó que la situación es difícil para el sector por el volumen de azúcar de contrabando que ingresa al país y que impide vender la producción nacional. El flagelo obliga a los ingenios a fijar un precio por debajo del costo, aunque esa práctica tiene un límite, por el nivel de pérdidas acumuladas que acarrea. Además, indicó que los silos acumulan cerca de 80.000 toneladas del producto, hasta de zafras anteriores, que no pueden ubicar en el mercado, y están tratando de exportar la mayor cantidad, a pesar de los altos costos de logística.

“Estamos tratando de exportar esa cantidad guardada al precio que sea, para tratar de hacer dinero del producto, pero nos vemos muy limitados por los altos precios de los fletes, que subieron de manera desorbitada después de la pandemia, con la limitación de contenedores, de los ríos bajos de los últimos meses, o sea son un conjunto de problemas que debemos enfrentar para poder exportar”, señaló Felippo.

El empresario azucarero añadió que durante este tiempo se unieron varios ingenios azucareros paraguayos, para trasladar el producto en buque hasta Uruguay y de ahí poder enviarlo a Europa, que es uno de los destinos de exportación, pero no es una solución permanente por los altos costos de la logística. “Porque la próxima zafra se inicia en mayo y necesitamos hacer dinero”, remarcó.

EXPORTACIÓN. En cuanto a los destinos de exportación, señaló que envía el azúcar producido en Paraguay, prioritariamente, a los Estados Unidos, aunque también destinan a varios mercados de Europa, a países como Francia, Suiza, Alemania y Bélgica. Al mismo tiempo también exportan otra parte de la producción al continente asiático, específicamente a Japón y Corea. “Estamos tratando de abrirnos camino en Taiwán, pero no está resultando muy fácil”, refirió.

Felippo indicó que los ingenios azucareros tienen capacidad para producir más azúcar del que actualmente procesan, pero no lo están haciendo por el problema del contrabando, que limita la producción a alrededor de 200.000 toneladas anuales.

“Lo que nosotros dejamos de vender al año en Paraguay a causa de lo que se vende de contrabando en el mercado paraguayo debe estar por los USD 100 millones. O sea, si no hubiera contrabando, nosotros percibiríamos esa cantidad por nuestros productos. Es interesante el nivel de consumo, pero nosotros lastimosamente no podemos acceder, porque el contrabando tira los precios por debajo de los costos de producción”, reiteró el empresario azucarero.

MAYOR CONTROL. “Nosotros pedimos al Gobierno que haga su trabajo. Para muestra, un botón. Cuando se inicia la pandemia, el 10 de marzo de 2020, se cierran todas las fronteras y nosotros esos dos primeros meses de pandemia, vendíamos el doble de nuestro promedio, porque a los contrabandistas también les asustó el Covid-19 y entonces dejaron de ingresar el contrabando. Ahora, cuando se fueron alivianando los controles en la frontera por el tema del Covid-19, el contrabando volvió y con todo, pues vino acompañado con los problemas cambiarios, de logística, entonces más diferencia se acrecentaron y el contrabando inundó el país”, comentó el empresario.

El azucarero insistió que lo ideal sería atacar el contrabando para que no ingrese al territorio nacional, porque una vez que lo hace, se mimetiza, con lo que se vuelve mucho más difícil de controlar y combatir.


“Contrabando es narcotráfico”
Ariel Felippo puso al contrabando al nivel del narcotráfico, y consideró que las autoridades deberían perseguir y sentenciar esta práctica, al igual que lo hace con los narcotraficantes. “Los contrabandistas deberían ser perseguidos como lo son los narcotraficantes, porque el dinero que producen es igual de negro, igual de sucio y criminal que el producido por el tráfico de drogas”, aseveró. En Paraguay, la cadena de producción del azúcar emplea a 250.000 personas, entre agricultores, trabajadores de la zafra, cosechadores, transportistas, operarios de fábrica y empleados administrativos.