Un vendedor de quesos, pescados y miel de abejas fue ejecutado a tiros en la mañana de ayer, mientras manejaba su automóvil, en otro atentado más cometido por asesinos por encargo en la capital del país. Sin embargo, una de las hipótesis que se manejan en el caso trata de que la víctima, por un tiempo, explotó una cantina en el interior del penal de Tacumbú, donde habría tenido un conflicto con miembros del clan Rotela. La víctima es oriunda de Pedro Juan Caballero y hace 20 años reside en Asunción. Cumplió una condena por homicidio doloso hace 10 años y abandonó la cárcel por buena conducta.
Lo preocupante de estos hechos es el aumento de la violencia en Asunción y alrededores, y según autoridades del orden público, la mayoría de los casos se dan en torno a conflictos por narcotráfico o microtráfico y tiene a miembros del clan Rotela como los supuestos autores morales. En solo el mes de enero del año en curso se registraron 28 muertes a manos de sicarios a nivel país. Profesionales en criminalística advierten sobre la cotidianidad de estas violentas escenas públicas como respuesta a los conflictos en torno al narcotráfico. En el atentado de ayer, los estampidos de disparos irrumpieron la tranquila mañana en el populoso barrio Obrero de Asunción. A tan solo 4 cuadras de la Comisaría 4ª Metropolitana y del Departamento de Antisecuestro de la Policía, Catalino Leguizamón Sanabria (60), fue ejecutado a tiros por dos sicarios. El hecho se produjo a las 7:40, sobre la calle 10 Proyectada esquina Caballero, y el atentado quedó grabado por las cámaras de un circuito cerrado de la zona. En las imágenes se observa el momento en que el automóvil Toyota, tipo Funcargo, color azul, guiado por Catalino, giró desde la calle México, bajando desde Novena Proyectada. En ese momento entra en escena una moto con dos hombre a bordo. El biciclo, que aguardaba en el sitio el paso de su objetivo, gira en la misma calle México, pero proviniendo de hacia la calle 11 Proyectada, y persigue por una cuadra al automóvil del comerciante. En la esquina de las calles 10 Proyectadas y Caballero, los sicarios se posicionan al lado mismo de la ventanilla del conductor, donde el tirador, que iba en la parte trasera de la moto, realiza al menos seis disparos contra el conductor del Funcargo y luego se dan a la fuga por la calle Caballero, nuevamente con dirección hacia 11 Proyectada. La víctima falleció en el acto y su auto circuló por unos metros, subió a la vereda y quedó varado por una columna de cemento de la ANDE. La fiscala Pamela Pérez precisó que hasta el momento se desconoce el móvil del crimen y que se analizan todas las aristas. Por su parte, el comisario Éver Molinas, jefe de la Comisaría 4ª, dijo que Leguizamón Sanabria ya estaba siendo seguido por los sicarios desde que salió de su domicilio, por lo que se analiza todo el recorrido que hizo antes de ser atacado.