03 mar. 2026

Ataque diurno de la OTAN a Libia

AFP

TRÍPOLI, LIBIA

La OTAN efectuó ayer nuevos ataques cerca de la residencia de Muamar Gadafi en Trípoli, después de que Washington y París se comprometiesen durante el G8 a “terminar el trabajo” en Libia y Rusia se sumase a la presión de las potencias que piden la renuncia del líder libio.

Una fuerte explosión estremeció la capital libia a las 10.00 locales. Una columna de humo blanco se elevó poco después del sector de Bab Al Aziziya, residencia del coronel Gadafi, que es objetivo desde hace cuatro días de intensos bombardeos.

Horas antes, a la 01.00, dos detonaciones se escucharon en el mismo sector, donde la OTAN afirmó haber atacado “un centro de mando y de control”.

En el plano diplomático, el régimen libio sufrió el viernes un nuevo e importante revés, tras ser abandonado por Rusia, que se alineó con la posición de los occidentales.

“El mundo ya no lo considera como líder libio” declaró el presidente ruso Dimitri Medvedev, que participaba en la cumbre del G8 en Deauville, en Francia.

Medvedev, cuyo país rehusaba hasta entonces apoyar los llamamientos de Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia a favor de la renuncia de Gadafi, se había abstenido en la votación en la ONU de la resolución 1973 que autorizó los bombardeos internacionales contra Trípoli.

El presidente ruso firmó la declaración final del G8, que afirmaba que Gadafi ha “perdido toda legitimidad”, y ofreció a sus socios su “mediación” en el conflicto, anunciando el envío inmediato de un emisario a Bengasi, feudo de la rebelión libia en el este.