Opinión

Así da gusto ser sumariado

Alfredo Boccia Paz - galiboc@tigo.com.py

Alfredo Boccia PazPor Alfredo Boccia Paz

Algunos sindicatos del Hospital de Clínicas declararon una huelga general reclamando una ampliación presupuestaria cuya necesidad no está en discusión. Las penurias son evidentes, aunque podría discutirse si el monto solicitado se adecua a la realidad que vive el Estado. El problema no está allí, sino en los antecedentes de varios dirigentes que convocan a la movilización.

La legitimidad de los reclamos se contamina por el nefasto prontuario de quienes fueron cómplices o protagonistas durante el periodo de mayor corrupción de la histórica casa de estudios. Es inevitable que la gente común piense que es peligroso dar más dinero a los que nunca denunciaron a la cuadrilla de sinvergüenzas que se había apoderado de la Facultad. Eso puede resultar injusto para la gran mayoría de funcionarios honestos de Clínicas, pero es la consecuencia de la poca voluntad de depuración y transparencia interna.

No se puede decir que los corruptos han vuelto, porque, en verdad, nunca se fueron. La impunidad, esculpida con mil argucias dilatorias, los volvió a envalentonar. Capeada la tormenta de “UNA no te calles”, los sobrevivientes de la vieja rosca se mimetizaron entre las nuevas autoridades.

Seguramente recordará usted a los hermanos Jaime y Emiliano Ibarrola, que actuaban como jefes de aquella tristemente célebre claque de Clínicas. El Consejo Directivo de la Facultad hizo lo imposible por no sancionarlos, pero la presión estudiantil forzó su salida y su caso está hoy en la Justicia. Lo crea o no, desde el 2015 ambos siguen cobrando cerca de treinta millones de guaraníes al mes sin trabajar. ¡Hace tres años! Mientras el Consejo Directivo arguye puerilidades jurídicas que justifiquen su inacción, los citados hermanitos rezan para que su juicio siga por varios años más. Y no son los únicos: el doctor Gustavo Rodríguez Anderson, denunciado por acoso sexual, también cobra desde hace tres años sumas similares sin aparecer por el hospital. Si mis cálculos están bien, solo en los sueldos de estos tres planilleros “legales” la Facultad de Ciencias Médicas gastó cerca de 3.500 millones de guaraníes. Y hay más. Los docentes con sueldos de primer mundo, múltiples rubros y cargas horarias imposibles de cubrir siguen existiendo en Medicina y solo algunos nombres cambiaron. Todos lo saben pero ¿se conoce alguna denuncia de estos sindicatos que fueron a la huelga? La gente siempre apoyó los reclamos de Clínicas. Pero sería más fácil si, internamente, demostraran un poco más de músculo para acabar con la impunidad.

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