Es lo que adelantó Aldo Vera, diputado de Avanza País, quien señaló que existen varios cuestionamientos a la normativa. “Existe una intención de aplazar este proyecto. Como saben, es un tema delicado, con varias aristas que encarar”, puntualizó.
Señaló que personalmente considera que una modificación de la Ley de Armas debe corresponder a una política; si no, podría ser un paso en falso del Estado. “Se podrían generar equivocaciones, como una proliferación innecesaria de la tenencia, portación y uso de armas”, aseguró.
MÁS CONTROL. Por su parte, Mario Vasconcellos, presidente de la Cámara de Importadores y Comerciantes de Armas y Municiones, Deportivas, Accesorios, Explosivos y Afines (Cicamda), en visita a nuestra Redacción, sostuvo que la preocupación de algunos legisladores no tiene fundamentos y más bien están confundidos con algunas cuestiones técnicas.
Indicó que tal como está planteado el proyecto, existirá un mayor control para la tenencia, uso y portación de armas.
Explicó que para la tenencia se bajó a 18 años la edad, pero que para la portación se mantiene en 22 años. Manifestó, sin embargo, que los requisitos para los permisos aumentaron.
Mencionó igualmente, que ni en la ley actual ni en la modificación planteada, se estipula la cantidad de armas a portar.
Según algunos diputados, el proyecto establece que de dos, la cantidad de armas a portar pasaría a cinco.
De acuerdo con Vasconcellos, quien estuvo acompañado del deportista Sebastián Planas, a diferencia de la ley vigente, el citado proyecto resulta más aplicable a nuestra realidad, ya que establece criterios técnicos que reducen la posibilidad de arbitrariedades y más restricciones, tanto para usuarios como para la autoridad competente.
Ambos expresaron que con la nueva normativa, entre otras cosas, se mejorará el control sobre los usuarios, se sincerará el mercado legal, los requisitos serán más rigurosos a los importadores y los permisos, se dificultarán los manejos ilegales, estipularán mayores penas, y facilitará el control a la Policía Nacional.