“El barco no llegó al puerto y se activó el protocolo previsto. Sanidad de Fronteras se comunicó con el buque que espera en el muelle con el personal médico para subir al barco a realizar un chequeo”, indicaron a EFE fuentes del Ministerio de Salud argentino.
La presencia de un presunto infectado en el granelero Ina Lotte fue advertida por uno de los prácticos del navío, quien informó al capitán del barco, que efectuó una escala en el puerto de la ciudad santafesina de San Nicolás, a 64 kilómetros de Rosario, para que el tripulante fuera atendido por personal sanitario, indicaron fuentes de Prefectura Naval Argentina (PNA) a EFE.
“Sanidad de Fronteras, al detectar fiebre –uno de los primeros síntomas– da la orden de fondear el barco, que había seguido viaje hasta el complejo oleaginoso en busca de cereales, a la altura de la ciudad de San Lorenzo (a 23 kilómetros de Rosario), donde se mantiene el operativo. Es puesto en cuarentena y no podrá amarrar”, señalaron las fuentes.
Por su parte, el Ministerio de Salud remarcó que el navío sólo puede ser abordado por personal sanitario y “nadie se baja hasta que terminen” de determinar el estado del resto de la tripulación.
“Si hay síntomas compatibles con viruela símica se envían muestras para hacer el diagnóstico, trabajando en conjunto con Migraciones”, explicaron desde la cartera sanitaria. Pese a que en Argentina no se han registrado aún casos con la nueva variante de viruela símica, Salud sigue priorizando la vigilancia epidemiológica para la detección, diagnóstico precoz, atención adecuada e implementación de medidas de aislamiento y rastreo de contactos de posibles casos. EFE