EFE
SAN FRANCISCO, EEUU
La temida fecha en que la nueva versión del virus Conficker empezaría a activarse en millones de ordenadores llegó por fin y pasó sin que se registraran daños, pero los expertos recomiendan no bajar la guardia en los próximos días.
La última generación del gusano, conocida también como “Conficker.C”, “Downandup” o “Kido”, y que ya ha infectado a millones de computadoras en todo el mundo, estaba programada para conectar ayer estos ordenadores con los servidores de los creadores del virus.
Los expertos en seguridad informática explicaron que Conficker ha comenzado a hacer precisamente eso, pero no se ha registrado una mayor actividad por parte del virus ni se han producido delitos informáticos.
La discreción de Conficker no ha sorprendido a nadie, teniendo en cuenta que la fecha se conocía y que empresas, Gobiernos y usuarios habían reforzado especialmente la seguridad de sus sistemas.
Incluso la Oficina Federal de Investigación (FBI), de EEUU, lanzó ayer una advertencia sobre el gusano y aseguró estar trabajando “con el Gobierno, las agencias de Inteligencia y el sector privado para mitigar la amenaza”.
“Todo el mundo que lucha contra el virus está hoy en máxima alerta”, dijo Joris Evers, analista de la firma de antivirus McAfee, a la prensa de EEUU, para explicar por qué los responsables del gusano podrían esperar para actuar.
Los analistas no tienen muy claro qué podría ocurrir en las próximas jornadas y sugieren no bajar la guardia.
“Puede ser mañana, la próxima semana o el próximo mes”, dijo Roger Thompson, responsable de investigación de la compañía de antivirus AVG, quien afirmó que nunca pensó que el gusano fuera a empezar a operar el 1 de abril.
Esta fecha coincide, además, con la celebración del Día de los Inocentes en los países anglosajones, lo que en principio aumentó el temor de los especialistas a que se produjera el caos.
Conficker tiene la capacidad de crear lo que se conoce como redes de “zombies” o “esclavos”, computadoras conectadas a servidores remotos sin el conocimiento de sus dueños y en las que los hackers pueden operar a su antojo.
Una vez que controlan la computadora, pueden, por ejemplo, atacar redes corporativas o gubernamentales, robar identidades o enviar grandes cantidades de spam, entre otros delitos.
Pese a la atención internacional generada hoy por el virus, ésta no es la primera vez que Conficker ha sido programado para cambiar la forma en la que opera. El pasado 1 de enero, por ejemplo, los expertos esperaban un evento similar, pero el día pasó sin grandes alteraciones.
EXPERTOS DICEN QUE ES EL MÁS DAÑINO
Conficker, uno de los virus troyanos más dañinos de la historia, trae de cabeza a los especialistas del sector desde octubre, sin que las autoridades hayan logrado localizar a sus creadores.
Microsoft, cuyo sistema operativo Windows es hasta el momento el único vulnerable al virus, ofreció en febrero una recompensa de 250.000 dólares para aquel que diera alguna pista sobre los creadores del gusano, pero nadie ha podido cobrarla todavía.
Los expertos de Symantec, productora del antivirus Norton, creen que la lucha contra Conficker será en el futuro incluso más difícil.
“El virus empezará a tomar más medidas para protegerse a sí mismo”, señalaron. “Contamos con que use un sistema de comunicación más difícil de interrumpir por parte de los expertos de seguridad”, apuntaron.
Las ?botnets’ o redes de computadoras conectadas a internet y controladas a distancia por piratas informáticos son motivo de preocupación porque pueden robar subrepticiamente identidades, información corporativa delicada, números de tarjetas de crédito, contraseñas bancarias online y otros datos del ordenador infectado. La información es a menudo vendida en círcu- los delictivos.
Los expertos creen que los autores de Conficker pueden cambiar gradualmente la forma en que se comunica para evitar llamar la atención e impedir que las compañías pongan en práctica salvaguardas como las usadas para combatir el gusano desde que surgió, el año pasado.