La firma obtentora de los derechos del algodón transgénico Bt RR (resistente a insectos y herbicida), Monsanto, cumplirá con el decreto del Gobierno paraguayo de permitir la siembra en forma excepcional del mencionado material en la presente zafra 2012/2013; sin embargo, considera que el mecanismo utilizado (vía decreto presidencial) no es el adecuado.
Pablo Vaquero, vicepresidente de Monsanto Latinoamérica Sur, durante la gira con periodistas en Estados Unidos para observar el desarrollo de la biotecnología, dijo que la multinacional facilitará las semillas con la determinada tecnología para dar cumplimiento a la determinación del Gobierno de Franco, aunque expresó que hubiese sido mejor esperar la conclusión del proceso regulatorio para permitir el ingreso de la tecnología, luego de haber pasado por las exigencias requeridas.
El ejecutivo precisó que la firma viene trabajando muy de cerca con las demás empresas de biotecnología para tratar de que se genere un marco regulatorio basado en ciencia, así como se está dando en Paraguay con la Comisión de Bioseguridad (Combio), para que todos los eventos biotecnológicos que se aprueben en el mercado paraguayo pasen por este proceso legal, lo cual también daría mayor respaldo a la multinacional.
Indicó que existe una necesidad de los pequeños productores de acceder a la tecnología lo antes posible, porque hubo una escasez de semillas a nivel regional; sin embargo, un proceso regulatorio hubiese permitido habilitar el uso de las semillas sin tener que recurrir a una medida de emergencia.
DOCUMENTOS. Agregó que se presentaron todas las documentaciones para desregular la tecnología en el país; por ende, existe confianza en que el Gobierno paraguayo -sea en la administración actual o en la próxima- aprobará oficialmente la explotación de la tecnología Bt RR en algodón.
En cuanto a la cantidad de semillas, indicó que hasta el momento no está definido; sin embargo, prosigue la búsqueda de simientes disponibles en Brasil y Argentina, a sabiendas de que hubo una merma en la región a causa de la sequía en la última zafra.
En la presente campaña algodonera, las empresas desmotadoras y los productores estiman una superficie superior a las 80.000 hectáreas de siembra.
Por otro lado, Vaquero indicó que la tecnología no respeta fronteras; por ello, Paraguay afrontó la presencia de algodón transgénico en las parcelas, sin que la tecnología haya sido aprobada.
REGALÍAS. Aún no se ha determinado una fórmula para el cobro de regalías por el uso de la tecnología. Es decir, quien pagará.
Al ser consultado sobre el punto, el alto ejecutivo de Monsanto dijo que están estudiando algunas alternativas para ayudar al campesino paraguayo, pero eso no significa que no se pague por el usufructo de la herramienta biotecnológica.