30 may. 2026

Ajustes impositivos en épocas de auge económico I

La política fiscal es, junto con la política monetaria, eje fundamental del desarrollo sostenible, que incluye expresamente la superación de la miseria y del atraso, vía solidez macroeconómica, justicia social, equilibrio ambiental y aumento de la competitividad hacia la integración internacional en igualdad de oportunidades. La política fiscal forma parte del ordenamiento básico del Estado de Derecho en democracia. Obtiene recursos de la ciudadanía y los aplica de acuerdo con esos objetivos y dichas coordenadas. Para que esto sea posible, deben existir conciencia ciudadana de los mismos; partidos políticos articulados en torno a ellos y estrategias adecuadas para llegar a ese desiderátum.

La política fiscal tiene esos dos compartimientos fundamentales, que se condicionan recíprocamente: los ingresos y los egresos públicos. Los primeros financian los segundos y éstos demandan los primeros. Dentro de la política fiscal, en el campo de los ingresos públicos, los tributarios son su espina dorsal. Con ellos se financian gran parte del Estado de Derecho en democracia así como el alcance de los mencionados objetivos.

MEJORAR LA RECAUDACIÓN. Cuando la recaudación tributaria no está siendo suficiente para atender los mentados compromisos, los poderes del Estado, en general, tienen por misión, cada uno en su ámbito, proporcionar los instrumentos necesarios para aumentarla de acuerdo con los principios propios del tributarismo en las ciencias modernas y con los imperativos técnicos ad hoc. Aún en el caso de que los poderes del Estado sean exitosos en esa función, es parte insustituible dentro del modelo de la economía de mercado con responsabilidad social que los estratos superiores y las empresas ídem, además de cumplir con sus obligaciones tributarias, desarrollen estrategias propias de solidaridad para acelerar la mayor y mejor participación de toda la ciudadanía en los beneficios del desarrollo económico y social.

Cuando la dinámica social vuelve imperativo el aumento de la recaudación para atender eficientemente lo antedicho, no cabe otra alternativa que poner en práctica una política tributaria adecuada a las circunstancias, que en todas las épocas requiere esfuerzos de aporte de parte de los contribuyentes. No obstante, siempre es mejor llevar adelante tales reformas en épocas de auge económico. Los contribuyentes con alto poder adquisitivo se hallan en mejores condiciones para atender las necesidades fiscales con altas cifras de crecimiento económico que sin ellas. El Paraguay de hoy en día está en esa situación. Este año 2010 crecerá por lo menos en 10% anual en términos de producto interno bruto PIB. Y los pronósticos para el año que viene oscilan del 4% al 5%.

De allí la importancia de ir realizando los ajustes de política fiscal en general y de política tributaria en particular para atender tales propósitos. La última reforma de impuestos fiscales internos (es decir no estaban incluidos ni los tributos municipales ni las tasas aduaneras) fue la impulsada por la Ley Nº 2421/04 de Reordenamiento Administrativo y de Adecuación Fiscal, que vino a mejorar y a ampliar la vigente Ley 125/91 del Nuevo Régimen Tributario.

MEJORAR LOS CONTROLES Y LA GESTIÓN DE LA SET. Ahora que estamos en las últimas semanas de 2010, la señalada reforma está ejecutada ya en su inmensa mayoría. Ciertamente no ha podido mantenerse en vigencia el impuesto a la renta personal y hace falta mejorar las reglamentaciones. Además, la evasión sigue siendo altísima, a pesar de la sustancial reducción en la presión tributaria del impuesto a las rentas de las actividades comerciales, industriales y de servicios Iracis así como a pesar del aumento de su aporte relativo en la recaudación total, en comparación con otros impuestos. Por lo tanto, hay que mejorar los controles y la gestión de la Subsecretaría de Estado de Tributación SET.

Pero actualmente son ya más de medio millón los contribuyentes inscriptos en la SET. Es mayúscula entonces la ampliación su número, lograda con la mencionada reforma. En enero de 2003, antes de empezar a ejecutarse la misma, eran apenas 278.000 contribuyentes. Igualmente significativo es el aumento de la recaudación tributaria, también en términos reales, es decir, descontada la inflación. En 2009 se recaudaron unos 9.139.382 millones de guaraníes. Al cambio de G. 5.000 x US$ en promedio de 2009 son unos 1.828 millones de dólares. En el 2003 fueron apenas 582 millones de la moneda norteamericana.

HAY QUE REALIZAR AJUSTES A LA REFORMA TRIBUTARIA. Pocas reformas económicas tuvieron así el éxito que ha caracterizado a la Ley Nº 2421/04 de Adecuación Fiscal, pero a la mesa de la reforma tributaria le han quitado una pata: la del impuesto a la renta personal. Se estimaba que con su vigencia habría aumentado significativamente la recaudación del IVA y del Iracis. Habrá que arbitrar ahora los recursos para compensar esa caída en los ingresos tributarios.

(continuará)(*) RS&Awww.rodriguezsilvero.com.pytelefax (592 21) 612-912

Los contribuyentes con alto poder adquisitivo están en mejores condiciones de atender las necesidades fiscales con altas cifras de crecimiento económico que sin ellas.