Graciela Arce, sufre de migraña desde los 17 años y está convencida de que el agua del Tupasy Ycuá de la Virgen le curará. Ataja dos botellas llenas para llevar a su casa. Cuenta que el líquido es poderosísimo. “Me lleno con su agua para que me cure, porque su agua es sagrada. Llevo el agua para regar mi casa, para espantar los malos espíritus”, dice. Según Graciela, el agua tranquiliza, espanta la mala onda y trae mucha bendición.