AFP
LIMA, PERÚ
Pedro Pablo Kuczynski renunció ayer a la Presidencia de Perú, un día antes de que el Congreso votara una moción para destituirlo por sus supuestos lazos con la empresa brasileña Odebrecht.
La salida de Kuczynski genera incertidumbre en el país que será anfitrión en abril de la Cumbre de las Américas
“Pienso que lo mejor para el país es que yo renuncie a la Presidencia de la República”, dijo Kuczynski en un mensaje al país por televisión hacia las 14.40 horas locales, acompañado por los ministros de su Gabinete.
Kuczynski, de 79 años, es el primer presidente que pierde su puesto por el escándalo de Odebrecht. La empresa brasileña confesó que pagó a políticos y empresarios latinoamericanos millones de dólares en soborno y dádivas para asegurarse contratos públicos.
La presión contra Kuczynski creció en las últimas horas tras la divulgación de un video donde se grabó un intento de comprar votos para salvarle de un primer pedido de destitución.
En la imagen aparece Kenji Fujimori, hijo del ex presidente Alberto Fujimori quien fue indultado meses atrás por Kuczynski, intentando convencer a otros parlamentarios de que apoyen a Kuczynski a cambio de la realización de obras públicas en sus distritos.
Kenji y otros nueve diputados que lo apoyaron fueron expulsados del partido mayoritario en el Congreso.
Las mentiras del presidente sobre sus presuntos vínculos con Odebrecht cuando era ministro de Economía en el gobierno de Alejandro Toledo terminaron por cavar su tumba política.
Odebrecht reveló que había pagado casi cinco millones de dólares por asesorías a empresas ligadas a Kuczynski cuando era ministro, lo que el presidente siempre había negado.
La constructora admitió además que hizo aportes de campaña en el 2006 y 2011 a los últimos cuatro ocupantes del sillón presidencial peruano, incluido Kuczynski, y a Keiko Fujimori.
Según analistas, Kuczynski no tenía ninguna posibilidad de superar la moción de destitución a la que iba a ser sometido hoy.