20 ago 2026

200 estibadores expulsados y 11 presos

Llevan ya sin trabajo muchos días. Trabajadores humildes con un oficio duro, peligroso y bajo. Cargar y descargar barcos llevando a las espaldas la mercancía o maniobrar los contenedores. “Cualquier descuido de un segundo te puede costar la vida”.

Fueron despedidos porque pidieron un mejor salario y todas las ventajas que da la ley a los trabajadores. Once de ellos se encuentran con prisión domiciliaria, y con peligro de ir a Tacumbú, porque en canoas cerraron el puerto privado San Francisco, donde trabajaban.

Doscientos obreros portuarios que no saben cómo obtener ahora el pan de cada día para sus familias. Han querido ponerse en contacto con el ministro de Trabajo. Inclusive con el presidente Cartes, pero no les han respondido.

Y no tuvieron otra opción que acudir a las asociaciones de estibadores internacionales. Y, en ellos, han encontrado apoyo.

Se encuentran en Paraguay actualmente altos representantes de las asociaciones de varios continentes. Vienen en son de paz para lograr la reposición en sus puestos de trabajo de los 200 cesados y la libertad de los once con prisión domiciliaria.

He estado en una de sus reuniones y los he invitado al programa de radio Fe y Alegría del sábado 31 de enero. Y estoy convencido de que hay que ayudarles en sus justos reclamos contra la empresa del puerto privado San Francisco. Hay hambre en estas doscientas familias y nada hay humano y justo en el mundo que me sea indiferente.

Caso que ni el Gobierno del Paraguay ni la empresa privada que los despidió accedan a negociar, se declararía un boicot internacional por los estibadores de varios continentes a todas las mercancías que llegaran del Paraguay o vinieran por vía marítima o fluvial al territorio nacional.

Ojalá este problema se solucione por el bien de estas familias.

El artículo de mañana es Nuestro compromiso antes de las elecciones.