Explicó que ahora, con el problema del Presupuesto, cada institución tendrá que ir al Congreso y pedir ampliaciones y reprogramaciones, y Cartes deberá hacer más lobby, aunque temen que trate de manejarse solamente con decretos.
“Si el presidente decía que no quería darle el gusto al Senado, porque si vetaba parcialmente se iba a salir con la suya, y porque no quiero que me rompa las pelotas el Senado, con el veto total, ahora sí va a ser una rotura sin precedentes, porque para cada caso particular tendrá que ir al Congreso Nacional e iniciar todo el circuito que las ampliaciones ameritan, salvo el caso, y ese sí es mi temor, que el presidente quiera manejarse con decretazos, entonces ya vamos a ir a un proceso mucho más autoritario y eso es peligroso”, expresó Ovelar a Radio 1000.
Agregó que espera que no se llegue a ese extremo y dio la razón a su colega colorado Juan Carlos Galaverna cuando plantea que el veto del Ejecutivo es inconstitucional.
Negociación. Con respecto a la posibilidad de una salida negociada entre el Ejecutivo y el Legislativo, el legislador señaló que más que nada es una necesidad encontrar una salida dialogada, incluso en temas como la polémica reelección.
Sin embargo, dijo que la soberbia del presidente Horacio Cartes no permite esto, recordando el resultado negativo que tuvo la reunión del senador Carlos Amarilla con el mismo, donde el mandatario le había dicho que no iba a darle el gusto a Desirée Masi y al propio Ovelar, porque supuestamente tienen intereses particulares en los gremios médico y universitario.
“Imagináte el nivel de capricho al que llegamos. Entonces lo que yo creo que se van a dar en los primeros meses van a ser momentos de una negociación desde el primer día del inicio del periodo parlamentario, si se quieren corregir estos vicios que van a tener con el Presupuesto en vigencia”, manifestó.
Señaló que es prácticamente imposible que el Congreso vuelva a tratar el Presupuesto General de Gastos del 2017, y que la única opción sería que las instituciones vayan al Parlamento para rearticular su presupuesto.
Como ejemplo, recordó que el Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE) tendrá un año electoral y no tendrá el dinero adecuado. Subrayó que con la actual crisis política que se da por el Presupuesto, el que más pierde es el Poder Ejecutivo.