8 de diciembre
Jueves
Lluvioso
21°
25°
Viernes
Lluvioso
20°
26°
Sábado
Mayormente nublado
21°
28°
Domingo
Parcialmente nublado
20°
32°
Avatar
Avatar
Bienvenido,
Cerrar Cerrar
Cerrar
Login/Registración
Búsqueda
Cerrar
Economía
lunes 27 de junio de 2016, 01:00

“Se acabó la época de financiar al Gobierno con aumento de deuda”

El experto brasileño, que participó del seminario internacional Experiencias y Mejores Prácticas Internacionales en Tributación, señaló que no hay vuelta atrás en la aplicación de la tecnología para mejorar la recaudación tributaria.

Por Wendy Marton

wmarton@uhora.com.py

El secretario ejecutivo del Centro Interamericano de Administraciones Tributarias (CIAT), Marcio Ferreira Verdi, aseguró que la factura electrónica llegó para quedarse. Asimismo, dijo que en poco tiempo los países agremiados a la OCDE intercambiarán datos fiscales de sus contribuyentes, y que Mercosur debería hacer lo mismo.

–¿Cuál es la situación actual de la tributación en la región?

–En la región es muy difícil encontrar un denominador común porque los países son muy distintos en sus condiciones económicas, su tamaño geográfico. Pero una pequeña isla del Caribe o un país de América Central o del Sur tiene los mismos problemas de tributación. Vea el caso de Brasil, uno de los países más avanzados en el mundo en el uso de la tecnología de la información, pero Surinam o Guyana, que están al lado, tienen dificultades enormes de implementar sistemas informáticos.

–¿Pero se está avanzando?

–Diría que estamos avanzando, en general, estamos mejorando. Los problemas que afectan a Paraguay no son los mismos que afectan a Honduras o Nicaragua. Por ejemplo, para estos países las remesas de migrantes que viven en EEUU son un recurso fundamental para el equilibrio de las finanzas públicas, lo que no ocurre en Paraguay. La región es distinta en relación con los problemas que enfrenta, pero si hay algo en común es que casi todos los países siguen enfrentando problemas de financiación del gasto público. No es que queremos aumentar tributos, pero creo que la sociedad tiene en claro hoy que se acabó la época de financiar al Gobierno con crecimiento de deuda o por inflación.

–¿Y eso es positivo?

–Creo que esa conciencia es positiva, porque uno de los grandes problemas que aún tenemos en América Latina es fomentar la cultura tributaria: la gente tiene que comprender que sin tributo no hay poder público; no vamos a mejorar, no vamos a avanzar en infraestructura de hospitales, de salud, judicial. Y que si se aumenta la deuda, en verdad estamos pasando el problema para nuestros hijos y nietos. Y en ese sentido, hay una valoración de que hay que mejorar las administraciones tributarias, porque se ha avanzado, pero la necesidad de fortalecer los fiscos es cada vez intensa, especialmente por el uso de la tecnología de la información.

–¿América Latina avanzó en la implementación de la tecnología o de la factura electrónica?

–América Latina es la región más avanzada en el mundo en la facturación electrónica. En México fue el principal proyecto de la Administración Tributaria de los últimos años. Hoy en México la obligatoriedad de uso de la factura electrónica (compras y ventas entre empresas, no importa el tamaño de la firma) es total. En segundo lugar está Chile, donde casi todos los sectores usan la factura electrónica. En Brasil no usan las pequeñas empresas, pero todas las demás sí. Argentina está muy fuerte, Uruguay ha avanzado muchísimo al igual que Ecuador, y Colombia tiene un sistema que está en proceso de evaluación.

–¿Qué beneficios podría traer al sistema tributario paraguayo?

–Creo que será positivo para Paraguay, primero por el lado de la biodiversidad: se está ahorrando papel. Y segundo, no se tiene el costo de mantener depósitos de papeles inmensos por años y años, que los buenos contribuyentes tienen que mantener, porque los malos cuando llega el fisco dicen que se quemó (sonríe). Entiendo que la facturación electrónica llegó para quedarse. El tema no es si un país va a implementar la facturación electrónica, es cuándo lo va a hacer, porque es una tecnología que va a dominar y será usada a nivel mundial.

–¿Cómo sería trabajar en un sistema de auditoría tributaria conjunta entre los países, como tiene la Unión Europea? ¿Hay algún avance a nivel del Mercosur?

–En Mercosur tuvimos un único caso de auditoría conjunta (entre Brasil y Argentina). No debemos pensar: El fisco ahora nos quiere auditar a todos. No, es bueno para el contribuyente. Imaginate que tenés una empresa paraguaya, con una filial en Brasil, Uruguay y Argentina y que este año te vienen a auditar en Paraguay, el otro año te audita el fisco de Brasil, el otro año viene de Argentina. Nunca vas a tener paz, pero si hubiera un mecanismo de coordinación, una empresa que está en los tres países puede ser auditada al mismo tiempo y eso va a facilitar la vida del propio empresario.

–Falta avanzar aún en la cooperación regional...

–Hemos avanzando en la parte aduanera, pero poco en tributos internos. Te voy a dar un ejemplo de lo que ocurre en los países nórdicos: Un empresario brasileño tiene una propiedad en Paraguay, pero además tiene una deuda tributaria en Brasil y el Gobierno de Brasil, por intercambio de informaciones sabe que tiene inmuebles aquí y envía el proceso, de manera que el Gobierno paraguayo pueda ejecutar su propiedad, subastarlo y recaudar lo que adeuda para enviarlo a Brasil. Esto puede parecer el futuro, pero es la realidad de hace muchos años en los países nórdicos. Es un ejemplo de que la colaboración en los fiscos es otra realidad que no hay como negarla.

–¿Qué se necesita para lograr eso? ¿Voluntad política? ¿Tecnología?

–Es falta de experiencia, la norma ya existe. Hay normas que ya casi todos tenemos por ser miembros del Foro Global (de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, al cual Paraguay se incorporó este mes). En el intercambio de información, a los auditores toda la vida nos han dicho: son responsables por los datos, si salen estarán en problemas. Y seguimos siendo responsables, pero solo que el mundo impuso el intercambio de los datos entre fiscos. Tu dato sigue siendo protegido por el secreto fiscal. Entonces si un brasileño tiene operaciones en Paraguay, Brasil recibe información de esa empresa y tiene la obligación de mantener ese secreto fiscal, solo que pasa a ser compartido entre los países a nivel mundial.

–¿Así es ahora?

–El intercambio automático de información va a empezar entre 50 países en el año 2017; y en el año 2018 ya 90 países confirmaron que van a implementar. Puede que a uno o a dos les va a tomar un poco más de tiempo, porque la realidad siempre es más compleja que los deseos, pero estamos viviendo una era del intercambio de información a nivel mundial.

–¿Con eso se va a lograr reducir la evasión fiscal que también es muy elevada en América Latina?

–Por supuesto, porque va a ser cada vez más difícil ocultar el dinero. Estamos viviendo un momento de grandes transformaciones en la tributación internacional, donde al final los que ganarán son los buenos contribuyentes, porque se está complicando cada vez más la vida de los evasores.