Qué debemos, a quiénes y cuánto son las preguntas que nos hacemos cada vez que se discute si existen o no fondos para financiar proyectos de infraestructura o cuando se habla de nuevas emisiones de bonos soberanos.
Según datos del Ministerio de Hacienda, a febrero de este año, el saldo de la deuda pública ascendía a USD 5.409,4 millones, lo cual representa el 17,1% del producto interno bruto (PIB). Si se compara con la deuda que se tenía en el año 2013, se puede notar un aumento de USD 1.235,2 millones.
Del total de los compromisos del sector público, USD 1.739,1 millones son deuda interna y USD 3.670,3 millones corresponden a la externa. Asimismo, los datos refieren que la Administración Central, que nuclea a los tres poderes del Estado, tiene una deuda de USD 4.846 millones, mientras que las entidades descentralizadas deben un total de USD 562,8 millones.
Según datos del Ministerio de Hacienda, el monto de la deuda correspondiente a bonos externos asciende a USD 1.616 millones, ya que se incluye a los denominados “bonos chinos”, que habían sido tomados en el año 1999, durante el gobierno de Luis Ángel González Macchi. Entretanto, los bonos internos suman un total de USD 907,2 millones, que en su mayoría están en poder de bancos locales.
El informe refiere también que el 38% de la deuda pública corresponde a préstamos, los cuales ascienden a USD 2.054,8 millones, mientras que los bonos suman un total de USD 3.354,6 millones, lo que representa el 62% del endeudamiento público.
DESTINO. Mientras que los préstamos son utilizados para desarrollar proyectos de agua, rutas, agricultura, o están destinados a la modernización del Estado, entre otros; los bonos se destinan a la construcción de obras y al pago de la deuda pública, es decir, el Estado se endeuda para pagar deudas vencidas.
De acuerdo con el informe de Hacienda, al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) se le deben USD 1.128,3 millones; mientras que al Banco Mundial (o Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento, BIRF) se le adeudan USD 378,9 millones. Le siguen la Corporación Andina de Fomento (CAF), por USD 152,9 millones; el Fondo Financiero para la Cuenca del Plata (Fonplata), por USD 61,9 millones; y la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA, por sus siglas en inglés), por USD 205,6 millones, entre otros.
Entre los acreedores locales, el banco Itaú tiene en su poder USD 134,4 millones de bonos del Tesoro; mientras que el BBVA tiene 83,2 millones; el Banco Regional cuenta con 84,2 millones; y el banco Continental, con USD 54,8 millones, entre otros.
